Imagen cortesía Alcaldía de Bello
Bello apuesta por una malla vial renovada: $12.000 millones en juego
Un reto de tiempos modernos que arrastra décadas.
Este 2024, en Bello, Antioquia, la Alcaldía avanza con una inversión de 3.800 millones de pesos en la urgente recuperación de sus vías, enfocándose en las comunas 4, 6 y 8. El Escuadrón Tapahuecos, programa insignia de este esfuerzo, atiende los agujeros y daños más críticos, mientras se proyecta destinar otros 12.000 millones para continuar las intervenciones los próximos dos años.
La realidad vial de Bello no es nueva. Sus 380 kilómetros de calle han sufrido un deterioro prolongado, producto de décadas de mantenimiento superficial, las tormentas persistentes y una presión vehicular creciente. Diez años después, la ciudad busca salir del círculo vicioso del parcheo sin fondo y mirar hacia una rehabilitación más integral.
Diego Díaz Patiño, secretario de Obras Públicas, expone con claridad la encrucijada: “Tenemos una malla vial envejecida, con vías construidas hace mucho tiempo que recibieron solo reparaciones cosméticas. Hace casi seis años empezamos a cambiar ese rumbo”. El compromiso se evidencia en una inversión cercana a 60.000 millones de pesos desde 2023, multiplicando el foco de atención en varias comunas y haciendo que el trabajo no se limite a tapar huecos, sino a pavimentar con durabilidad.
El Escuadrón Tapahuecos actúa de forma estratégica, primero en las avenidas principales y corredores del transporte público, donde el tráfico intenso agrava los deterioros, y luego en vías secundarias y barrios que se fueron sumando sin planificación. La decisión no es casual ni simple: “No queremos parcheos efímeros, sino soluciones que duren, interviniendo áreas amplias alrededor del daño”, remarca Díaz Patiño. El costo promedio por metro cuadrado de pavimento está en 480.000 pesos, cifra que puede subir si las obras requieren reconstrucción profunda de las capas internas.
La Alcaldía busca además la participación de los mismos ciudadanos a través de un formulario digital, disponible en bit.ly/TapahuecosBello, donde se reportan huecos con datos específicos que alimentan un mapa en tiempo real. Así, se priorizan los sectores que necesitan atención urgente a partir del volumen y la gravedad de los reportes.
Este esfuerzo no camina en solitario. Se suma a grandes proyectos como la fase II del Intercambio Vial La Seca y el Bulevar del Norte, ambas megaobras financiadas por Invías, Findeter, el municipio y EduNorte, con un presupuesto aprobado de 196.000 millones, de los cuales 52.000 están ya disponibles para arrancar. La alcaldesa Lorena González destaca el objetivo claro: “Priorizamos la movilidad del transporte público y la conexión efectiva con el Metro y el Sistema Integrado de Transporte”. La gestión para adelantar desembolsos es crucial para que estas obras cobren vida entre 2026 y 2030.
En pleno siglo XXI, Bello encara el desafío de recuperar su malla vial con mayor intención y recursos. Pero, detrás de las cifras y máquinas, están las historias cotidianas de vecinos que reclaman calles transitables y seguras. ¿Será suficiente esta inversión para zanjar años de abandono o la ciudad seguirá enfrentando agujeros y desconfianzas? Por ahora, el puente entre pasado y futuro comienza a construirse con asfalto y paciencia.

