No más promesas. Más resultados. Se calienta la contienda electoral

Suministrada
Rubén Darío Lizarralde pide “más resultados” y menor protagonismo de promesas en la contienda presidencial

Bogotá. En medio de fuertes tensiones internas dentro del Partido Conservador Colombiano y a dos meses de la primera vuelta presidencial del 8 de marzo, el precandidato Rubén Darío Lizarralde urgió a priorizar la gestión eficaz por encima de ofertas electorales sin respaldo. La advertencia del exministro de Agricultura busca marcar agenda en una opción que definen como colección de “gerentes con experiencia” frente a la crisis económica y social.

Solo en el marco del litigio por lograr la candidatura oficial, Lizarralde denunció inconvenientes en la precandidatura conservadora conformada también por Carlos Felipe Córdoba, Efraín Cepeda, Juana Carolina Londoño y el coronel (r) Carlos Velásquez, con mecanismo interno aún por resolverse y críticas por falta de garantías. “Colombia necesita hoy más que nunca un gerente con experiencia, carácter y resultados. Yo he demostrado que he tomado decisiones difíciles ejecutadas con éxito y cumplimiento”, afirmó al destacar su experiencia en sectores público y privado. Gobernar no es, dijo,“ensayar, prometer o engañar; es ejecutar con resultados”.

El exviceministro de Desarrollo Económico (1981-1982), tesorero y secretario de Hacienda de Bogotá (1988-1990) y ministro de Agricultura (2013-2014) propuso introducir para el gobierno entrante una estrategia de profesionales de “excelencia” en materia social, comunitaria, reforma estatal e inteligencia artificial para llevar a Colombia hacia un “súper-desarrollo”. Además, respetando la sostenibilidad agrícola, plantea sustituir cultivos ilícitos en 2,3 millones de hectáreas por palma, caña, soya y maíz en el propósito de dinamizar el campo nacional y estrangular la economía ilegal en las 25 millones de hectáreas aptas del país.

Ello ocurre tras la determinación conservadora de no participar en la consulta interpartidista del próximo 8 de marzo, una decisión que ha generado multiplicación de críticas y reproches, incluso adelante de unidades insurgentes internas. Ante esta emergencia, Lizarralde puntualizó: “Los colombianos no podemos perder tiempo, necesitamos liderazgo y ganas de avanzar”.

La Alcaldía y las principales fuerzas políticas atan expectativas en las próximas semanas para consolidar posturas frente a estos cambios en el ajedrez electoral, conscientes de la crisis profunda que enfrenta Colombia y de que la nueva administración deberá asumir complicadas agendas sociales y económicas desde el 7 de agosto del presente año._version a rellenar_parallel propuestaicanos.

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