Foto cortesía X @BomberosBogotá
En medio de la tragedia que deja el terremoto de magnitud 7,4, una campaña de solidaridad terminó en el centro de la polémica.
El representante a la Cámara por la circunscripción afro Óscar Benavides pidió a los ciudadanos a través de sus redes sociales aportar dinero y ayudas para las familias damnificadas del Chocó. El problema, según sus críticos, está en que entre los canales publicados para recibir las donaciones aparece una cuenta de ahorros a su nombre.
El congresista aseguró que la iniciativa ya ha recaudado más de 60 millones de pesos, además de alimentos, ropa y otros elementos de primera necesidad. También manifestó que él y su equipo serán los encargados de llevar las ayudas hasta las comunidades afectadas y mostrar públicamente qué ocurrió con los recursos.
Pero la pregunta que empezó a hacerse en redes sociales es directa: ¿por qué utilizar una cuenta personal para recibir millones de pesos destinados a una emergencia humanitaria? Recordemos que, desde las autoridades se recomienda solo enviar dinero a los canales oficiales como el difundido por la oficina de la primera ama de colombia, la Cruz Roja, bancos de alimentos autorizados, entre otros.
Ciudadanos cuestionaron la falta de un mecanismo institucional que permita conocer, con claridad, cuánto dinero ingresó, quién lo administra, cuánto se gastó, en qué se gastó y cuánto finalmente llegó a las familias damnificadas.
Las críticas aumentaron porque existen canales oficiales y organizaciones humanitarias habilitadas para recibir donaciones y distribuir ayudas en las zonas afectadas.
Algunos usuarios incluso acusaron al congresista de aprovechar políticamente la tragedia, mientras otros pidieron que se establezcan mecanismos de vigilancia sobre los recursos recolectados. Estas acusaciones no significan que exista, hasta ahora, una prueba de apropiación o manejo irregular del dinero, pero sí ponen bajo la lupa la forma en que se está realizando la colecta.
Benavides aseguró que habrá transparencia y que mostrará el destino final de las donaciones. Sin embargo, según la información conocida, no había respondido a los cuestionamientos sobre por qué se decidió utilizar una cuenta personal para recibir los aportes.
En una emergencia en la que cientos de familias necesitan comida, agua, medicamentos y un lugar donde dormir, la solidaridad es fundamental, pero también lo es la confianza, de que en realidad las ayudas si lleguen y no queden en manos de unos pocos.
Y cuando se recaudan decenas de millones de pesos en nombre de las víctimas de una tragedia, la transparencia no puede ser una promesa: tiene que poder demostrarse peso por peso.




