Foto cortesía Cancillería Colombiana
En medio de la tragedia que deja el terremoto de magnitud 7,4, Colombia continúa recibiendo muestras de solidaridad y apoyo internacional.
El papa León XIV expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró sus oraciones por quienes perdieron la vida, los heridos y todas las comunidades afectadas.
El mensaje fue enviado en nombre del pontífice por el cardenal Pietro Parolin, quien pidió transmitir a las familias un mensaje de fortaleza y esperanza en medio del dolor.
Además, el Vaticano anunció una ayuda de 100.000 euros para los damnificados. Los recursos fueron enviados a la Secretaría Nacional de Asuntos Pastorales y Sociales-Caridad Colombiana de la Conferencia Episcopal, que estará encargada de definir su distribución de acuerdo con las necesidades de las zonas afectadas.
Estados Unidos refuerza las labores de rescate
A la ayuda del Vaticano se suma ahora el apoyo de Estados Unidos, con la llegada al país de un equipo de 22 expertos en búsqueda y rescate urbano, procedentes de Los Ángeles y Virginia.
Según informó la Cancillería colombiana, los especialistas llegarán para apoyar la respuesta coordinada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, en las zonas más afectadas por el terremoto.
El grupo cuenta con experiencia en operaciones USAR, especializadas en búsqueda y rescate urbano, y conocimiento de los protocolos INSARAG de Naciones Unidas.
Los expertos apoyarán principalmente tres áreas:
- Coordinación de equipos de búsqueda y rescate, con sistemas de comunicación autónomos.
- Procesamiento de información operativa para fortalecer la toma de decisiones durante las labores de emergencia.
- Ingeniería especializada en operaciones USAR, para evaluar y apoyar los trabajos en estructuras afectadas.
La Cancillería señaló que continúa trabajando junto con la UNGRD para coordinar la ayuda internacional que está llegando al país y fortalecer la capacidad de respuesta frente a la emergencia.
Mientras tanto, los organismos de socorro colombianos mantienen las labores de búsqueda entre los escombros y la atención de las comunidades afectadas.
La solidaridad internacional se suma así al esfuerzo de cientos de rescatistas que continúan trabajando contra el tiempo para encontrar a las personas que todavía permanecen desaparecidas.




