Un ciudadano mexicano de 52 años, requerido internacionalmente por las autoridades de su país por el presunto asesinato de su esposa, fue localizado y retenido en Medellín, donde llevaba una vida de bajo perfil y trabajaba en una pizzería.
El hombre era buscado mediante circular roja de Interpol y tenía requerimiento judicial del estado de Querétaro, México, por el delito de homicidio agravado. Su ubicación en la capital antioqueña fue posible gracias a un operativo coordinado entre la Alcaldía de Medellín, la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Agencia U.S. Marshals de Estados Unidos.
La retención se produjo en el barrio Los Colores, después de varias labores de inteligencia y seguimiento que permitieron establecer que el ciudadano mexicano se encontraba en la ciudad.
De acuerdo con la investigación adelantada por las autoridades mexicanas, el hombre sería el presunto responsable del homicidio de su esposa, Ana Lilia Maza Pérez, ocurrido en la vivienda que ambos compartían.
La investigación señala que la mujer habría sido atacada 55 veces con un arma cortopunzante y posteriormente abandonada en una de las habitaciones de la casa. Su cuerpo fue encontrado 15 días después, cuando ya se encontraba en avanzado estado de descomposición.
Tras el crimen, el hombre habría abandonado México y llegado posteriormente a Colombia, donde se instaló en Medellín. Según las autoridades, habría procurado mantener un perfil bajo y evitar el uso de medios electrónicos para dificultar su localización.
Su búsqueda, además, se había extendido a Estados Unidos, Guatemala y Belice, países en los que las autoridades realizaron diferentes acciones para intentar establecer su paradero.
Finalmente, las labores de investigación permitieron ubicarlo en Medellín y concretar la retención en un espacio público.
“Este resultado demuestra que Medellín no es refugio para quienes huyen de la justicia. Aquí, la tecnología, la inteligencia y la articulación entre instituciones nos permiten ubicar incluso a personas buscadas internacionalmente”, afirmó Manuel Villa Mejía, secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín.
El funcionario agregó que las autoridades continuarán trabajando para impedir que la ciudad sea utilizada como escondite por personas que intentan evadir procesos judiciales en otros países.
El ciudadano mexicano quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación, mientras avanzan los procedimientos judiciales correspondientes. Las autoridades colombianas mantienen comunicación con México para adelantar los trámites establecidos frente a su eventual extradición, país donde deberá responder por los hechos que se le atribuyen.
Por ahora, será la justicia mexicana la que determine su responsabilidad en el homicidio por el que es buscado internacionalmente.





