La FIFA impuso duras sanciones a jugadores de la Selección Argentina y a la AFA por diferentes hechos ocurridos durante el Mundial.
El castigo más fuerte fue para Leandro Paredes, quien recibió 10 partidos de suspensión y una multa de 90.000 dólares. También fueron sancionados Nahuel Molina, Thiago Almada y Roberto Ayala.
La AFA, además, deberá pagar 321.000 dólares en multas por diferentes infracciones, entre ellas actos discriminatorios y problemas de conducta y seguridad.
Pero el golpe no termina ahí: Argentina tendrá que jugar sus próximos dos partidos como local con el estadio reducido al 50 % de su capacidad.





