El miedo obligó a unas 35 familias indígenas de Quibdó, Chocó, a abandonar sus hogares y llegar este martes a Medellín. Son más de 100 personas, entre ellas un número importante de niños y adolescentes, que escaparon de sus territorios por las amenazas y presiones de grupos armados.

De acuerdo con la información preliminar, el asesinato de un líder indígena habría aumentado el temor en la comunidad y motivado el desplazamiento. Los habitantes señalan al Clan del Golfo como responsable de las intimidaciones que se vienen presentando en la zona.

Las familias fueron recibidas en la Casa de Etnias de Medellín, donde las autoridades comenzaron a establecer sus necesidades y a tomar sus declaraciones con acompañamiento de la Personería.

“Se les va a hacer un diagnóstico base y recibir la declaración con la Personería de Medellín”, explicó Carlos Arcila, secretario de Paz y Derechos Humanos, quien señaló que, dependiendo de cada caso, se activarán las rutas de atención, incluyendo alojamiento y ayuda humanitaria.

Mientras tanto, las autoridades analizan las condiciones de seguridad en Quibdó para determinar si existen garantías para un eventual regreso.

Por ahora, las familias permanecen en Medellín mientras reciben atención y se define su situación.