EPM encendió las alarmas por la disminución de los caudales en varias fuentes de abastecimiento del Valle de Aburrá y pidió a los ciudadanos reducir el consumo de agua.
De las 16 fuentes menores utilizadas por la empresa, ocho presentan actualmente bajos niveles de disponibilidad. Una de ellas es la quebrada Doña María, cuyo caudal disponible cayó cerca de 23 % entre mayo y julio.
El panorama podría ser más complejo durante los próximos meses. Las proyecciones climáticas apuntan a que las lluvias entre agosto y octubre podrían estar 30 % por debajo del promedio histórico en buena parte de Antioquia.
EPM asegura que mantiene monitoreo permanente y ya puso en marcha medidas para respaldar los sistemas con menor disponibilidad. Sin embargo, si continúan las pocas lluvias y siguen bajando los caudales, podrían presentarse interrupciones del servicio de acueducto en algunos sectores del Valle de Aburrá.
Aunque el 96 % de los usuarios se abastece de sistemas asociados a grandes embalses, EPM recuerda que el ahorro de agua es responsabilidad de todos para proteger las reservas disponibles.





