El presidente Abelardo de la Espriella declaró la calamidad pública en Tolima, donde permanecen activos 11 incendios forestales. El Gobierno anunció recompensas, un grupo élite de investigación y recursos para atender a las comunidades y productores afectados.

La emergencia por los incendios forestales que golpean al Tolima llevó al Gobierno Nacional a declarar la calamidad pública en el departamento, una medida que permitirá acelerar la contratación y facilitar el traslado de recursos para atender las zonas afectadas.

Según el más reciente reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), son 11 los incendios que permanecen activos en diferentes puntos del departamento.

Durante su visita a la región, el presidente Abelardo de la Espriella anunció una recompensa de hasta $50 millones por cada responsable que sea identificado y capturado, siempre que la información entregada permita concretar la captura.

Además, ordenó la creación de un grupo élite especial de la Fuerza Pública, con participación de organismos de inteligencia e investigación, para establecer el origen de las conflagraciones y determinar si detrás de ellas existe una acción intencional.

Gobierno investiga posible participación de estructuras criminales

Una de las líneas que analiza el Gobierno apunta a una posible participación de mineros ilegales y disidencias de grupos armados en algunos de los incendios. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, confirmó que ya hay dos personas capturadas dentro de las investigaciones.

Sin embargo, esta no es la única hipótesis sobre el origen de las conflagraciones.

Autoridades locales y habitantes de las zonas afectadas también han planteado que algunos incendios pudieron comenzar como quemas controladas que terminaron propagándose debido a las altas temperaturas, los fuertes vientos y la presencia de material vegetal seco.

El alcalde de Armero Guayabal explicó que las condiciones climáticas habrían favorecido que el fuego se extendiera rápidamente. Habitantes de la zona también han cuestionado la falta de presencia de las autoridades en algunos puntos afectados y aseguran que todavía no existe claridad sobre el origen de determinadas conflagraciones.

Incluso, propietarios de predios afectados denunciaron que algunas personas estarían intentando extorsionarlos haciéndose pasar por integrantes de cuerpos de bomberos, una situación que también deberá ser investigada.