Una ofensiva simultánea contra redes de secuestro y extorsión dejó 111 personas capturadas en diferentes regiones del país. Tras los resultados de la denominada Operación Diamante, el Gobierno anunció además la creación de un Bloque Nacional de Búsqueda contra la Extorsión para intensificar la persecución de estas estructuras.

La operación incluyó 15 acciones simultáneas y 18 allanamientos. Del total de detenidos, 71 fueron capturados por extorsión, 25 por hechos relacionados con secuestro y otros 15 por delitos conexos. Las autoridades reportaron además la incautación de nueve armas de fuego, dos granadas, 266 celulares, 229 tarjetas SIM, vehículos y motocicletas.

Los procedimientos golpearon presuntos integrantes o redes relacionadas con organizaciones como el Clan del Golfo, ELN, Segunda Marquetalia, Tren de Aragua, Los Pachencas y Los Costeños, entre otras. Las operaciones se realizaron en Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Barranquilla y Santa Marta, además de municipios de varios departamentos.

Uno de los casos más delicados ocurrió en Barranquilla, donde fueron rescatados dos hombres que, según la investigación, viajaron desde Urabá atraídos mediante una falsa propuesta de negocio. Sus captores exigían $500 millones por liberarlos.

El nuevo Bloque de Búsqueda anunciado por el Ejecutivo pretende convertir estas operaciones en una estrategia permanente contra la extorsión. Sus resultados, sin embargo, deberán medirse más allá del número de capturas, especialmente en la reducción efectiva de denuncias, amenazas y pagos extorsivos.