El presidente Abelardo De La Espriella ordenó crear un Bloque de Búsqueda Anticorrupción que dependerá directamente de su despacho y tendrá como misión identificar redes que presuntamente se apropian de recursos públicos, seguir el rastro del dinero y entregar elementos probatorios a las autoridades encargadas de judicializar a los responsables.

Según Presidencia, el nuevo cuerpo especializado pretende articular capacidades de Policía Judicial, inteligencia, UIAF y DIAN, además de mecanismos de cooperación internacional. El Ejecutivo plantea también coordinación con Fiscalía, Contraloría y Procuraduría.

Aquí hay una diferencia institucional importante: aunque el bloque dependerá de Presidencia, la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría son organismos con autonomía constitucional y no estarán subordinados al presidente. Su eventual participación tendrá que respetar las competencias legales de cada entidad, algo que el propio comunicado gubernamental reconoce.

De La Espriella también ordenó que familiares, allegados o terceros no intervengan ante dependencias del Gobierno para solicitar favores o beneficios particulares. “Perseguiré la corrupción venga de donde venga”, afirmó durante su alocución.

Por ahora, Presidencia no ha informado cuántos funcionarios tendrá el bloque, cuál será su presupuesto, quién lo dirigirá ni mediante qué instrumento jurídico quedará formalmente constituido. Esos detalles serán claves para establecer su capacidad real de investigación y hasta dónde podrá actuar sin duplicar funciones que ya corresponden a otras autoridades.