La Gobernación de Antioquia obtuvo la aprobación del plan maestro del aeropuerto José María Córdoba y avanza en la expansión de aeródromos regionales en Puerto Perales, Vigía del Fuerte y Necoclí. Al mismo tiempo, destina 1,7 billones de pesos para rehabilitar la línea férrea Bello–Puerto Berrío y prepara la licitación para operar y conectar el Central Park con el Metro de Medellín.

La Secretaría de Infraestructura de Antioquia confirmó la aprobación oficial del plan maestro para el aeropuerto José María Córdoba, paso que da impulso a un proyecto integral que busca articular una red de aeropuertos y “delipuertos” destinados a emergencias, salud y turismo.

Paralelamente, la Gobernación tramita recursos de regalías para la ampliación y habilitación del aeropuerto de Puerto Perales y del aeródromo de Vigía del Fuerte, este último de difícil acceso y operativo solo para avionetas de seis pasajeros o por vía fluvial.

En la subregión de Urabá se avanza en el diseño y ampliación del aeropuerto de Necoclí, localizado a menos de cinco kilómetros de dos puertos marítimos y con conexión a la vía nacional. Se proyecta convertirlo en un importante nodo de carga y logística, en sintonía con la futura contratación del acueducto de Urabá, prevista antes de finalizar el año.

Respecto al José María Córdoba, construido para 12 millones de pasajeros, su modernización con recursos de la Agencia Nacional de Infraestructura elevó la capacidad a 16 millones, cifra que ya alcanza la demanda anual. Aunque la pista puede movilizar hasta 25 millones de usuarios, la terminal está saturada. Por ello se propone la construcción de un segundo edificio con capacidad para 10 a 12 millones de pasajeros por un costo estimado de un billón de pesos, frente a los 22 billones que implicaría la ejecución integral del plan maestro.

El segundo terminal se ubicaría junto a la pista actual y se tramita una vía de acceso directa a la autopista Medellín–Bogotá, con trámites ambientales ante Cornare, que garantizará una adecuada conectividad sin requerir desvíos mayores.

Como alternativa a largo plazo, la Gobernación evalúa la creación de un aeropuerto internacional al norte del Valle de Aburrá (en municipios como Porce, Santo Domingo o Yolombó), con dos pistas y un costo aproximado de 5 a 6 billones de pesos. La nueva infraestructura estaría integrada con el tren proyectado desde la vía al Santuario y permitir reubicar el aeropuerto Olaya Herrera a menos de una hora de Medellín.

En el ámbito ferroviario, la Asamblea Departamental aprobó vigencias futuras por 1,7 billones de pesos destinados a la rehabilitación y reconstrucción de la línea férrea entre Bello y Puerto Berrío. El proyecto, concebido para carga y pasajeros, busca enlazar el corredor Bello–Barbosa con el tramo Dorada–Chiriguaná antes de que termine el año.

Las obras en el Central Park de Medellín, a cargo de Indeportes y la gobernación, concluyeron recientemente. Se encuentra abierta la licitación para un operador privado de eventos y automovilismo, mientras el Metro de Medellín avanza en el diseño de una conexión directa con el parque.

En materia vial, la proyección de la vía Santuario–Guatapé respeta la reserva de 45 metros de faja para facilitar una eventual doble calzada. Estudios de tránsito indican que la demanda no requerirá ampliaciones mayores hasta dentro de 20 años, previniendo saturaciones prematuras como las de Santa Fe de Antioquia.