El expresidente sostiene que la compañía no estaba obligada a cancelarle sus tiquetes y anunció que deberá responder jurídicamente por la decisión.
Gustavo Petro reaccionó a la cancelación de sus pasajes a México y acusó a Avianca de haberlo excluido por razones políticas debido a su inclusión en la Lista Clinton de Estados Unidos.
“Al negar el tiquete cometió una arbitrariedad bajo las leyes colombianas”, afirmó el exmandatario. Petro argumentó que Avianca no es una empresa estadounidense y, por lo tanto, no debería restringir sus desplazamientos por una sanción administrativa expedida por ese país.
El expresidente agregó que la actuación de la aerolínea fue ilegal y aseguró que la compañía, al igual que algunos bancos que le habrían negado servicios, “debe responder jurídicamente”. No precisó si ya presentó una demanda o qué acción iniciaría.
Avianca rechazó que su determinación tuviera motivaciones políticas. La empresa explicó que, pese a no ser estadounidense, mantiene operaciones, activos, sociedades y transacciones financieras vinculadas con Estados Unidos.
La compañía sostiene que esas relaciones la someten a determinadas normas de la OFAC, las cuales restringen la prestación de servicios a personas cuyos bienes e intereses estén bloqueados por figurar en la Lista SDN.
La inclusión en ese registro no constituye por sí misma una orden de captura ni una prohibición internacional de viajar. Su propósito principal es bloquear bienes sometidos a jurisdicción estadounidense y restringir operaciones con las personas sancionadas.
Petro pudo viajar posteriormente en Aeroméxico, lo que confirma que la sanción no le impide abordar cualquier vuelo internacional. La controversia se concentra ahora en establecer si Avianca estaba jurídicamente obligada a cancelar los pasajes o si tomó una decisión preventiva para evitar posibles sanciones.
Hasta ahora no se conoce una acción judicial formal presentada por el expresidente contra la compañía. Petro calificó la cancelación como una exclusión política.





