Tropas del Ejército localizaron y destruyeron de manera controlada un depósito clandestino que contenía seis artefactos explosivos improvisados (IED) en la zona rural de San Vicente del Caguán, departamento de Caquetá. Según las autoridades, el material estaría vinculado a la Estructura Iván Díaz, parte del Bloque Jorge Suárez Briceño, y presuntamente iba a ser utilizado en acciones contra integrantes de la Fuerza Pública y la población civil.

Hallazgo y operación militar en San Vicente del Caguán

La operación fue adelantada por unidades de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 12, que realizaban labores de control territorial y búsqueda de depósitos ilegales asociados a estructuras residuales de las antiguas Farc en el norte de Caquetá. Durante estas actividades, los uniformados detectaron un escondite clandestino donde se almacenaban seis dispositivos explosivos improvisados junto con cordón detonante, cable dúplex y otros materiales usados para la activación remota de los artefactos.

Las autoridades confirmaron que estos elementos estaban bajo la responsabilidad de la Estructura Iván Díaz, señalada como parte del Bloque Jorge Suárez Briceño, una organización armada ilegal que opera en esta región del país. La identificación temprana y destrucción de estos depósitos es clave para prevenir ataques y proteger tanto a la población civil como a los militares que operan en la zona.

Destrucción controlada y seguridad para las comunidades

El material fue sometido a un procedimiento de destrucción controlada realizado por especialistas en explosivos, con protocolos estrictos para minimizar riesgos. Antes de la neutralización, se verificó el área para descartar la presencia de otros artefactos y garantizar que no hubiera civiles cerca, evitando así posibles afectaciones.

Esta medida permitió retirar un riesgo directo para las comunidades rurales del norte de Caquetá y para los militares que desarrollan operaciones en este corredor estratégico. La destrucción controlada evitó que los artefactos pudieran ser empleados en ataques contra infraestructuras, vías de comunicación o contra la población civil, modalidad que ha sido documentada en otras regiones con grupos armados residuales.

Impacto sobre el Bloque Jorge Suárez Briceño y continuidad operativa

Las Fuerzas Militares destacaron que esta operación afecta la capacidad de acción de la estructura armada señalada, al privarla de insumos claves para la planificación de atentados y sabotajes. Voceros castrenses han enfatizado que la presión operacional busca reducir los márgenes de maniobra de estos grupos, debilitando sus fuentes de aprovisionamiento y limitando su capacidad para ejecutar ataques en zonas donde confluyen corredores estratégicos y comunidades campesinas.

Las autoridades reiteraron su compromiso de continuar las operaciones en Caquetá para neutralizar amenazas y garantizar la seguridad de las comunidades, especialmente en áreas rurales donde persisten riesgos asociados a grupos armados ilegales y la instalación de artefactos explosivos. La cooperación ciudadana es fundamental para identificar depósitos clandestinos, aunque el temor a represalias limita en algunos sectores las denuncias abiertas.

El contexto de seguridad en Caquetá se ha caracterizado por una dinámica compleja entre acciones ofensivas de la Fuerza Pública y ataques con explosivos improvisados por estructuras residuales. La localización y destrucción del depósito con seis IED en San Vicente del Caguán se inscribe en esta disputa territorial, donde el Estado busca consolidar su presencia institucional y proteger a las comunidades rurales frente a amenazas persistentes.