La ampliación de 1,2 kilómetros en el sector La Limona avanza con la construcción de un nuevo paso para la quebrada y pronto tendrá un tramo habilitado para el tráfico. El proyecto busca mejorar la conexión entre Medellín e Itagüí y beneficiar a cerca de 500.000 habitantes del suroccidente del Valle de Aburrá.
La conexión vial entre San Antonio de Prado, en Medellín, e Itagüí comienza a mostrar cambios visibles. La ampliación de la antigua carretera, en el sector La Limona, ya supera el 20 % de ejecución y uno de sus frentes principales, la construcción del nuevo box culvert para la quebrada La Limona, alcanza el 60 %.
La estructura tendrá 62 metros de longitud y permitirá encauzar el afluente para dar paso a la ampliación de la carretera. Precisamente, la quebrada La Limona marca el límite entre Medellín e Itagüí.
Uno de los cambios que podrán notar próximamente quienes transitan por esta zona será la habilitación de un nuevo tramo de vía. Sobre la parte ya construida del box culvert se realizó un lleno y se adecuó la carretera con material granular. En los próximos días se aplicará una capa de asfalto reciclado para permitir el paso de vehículos en ambos sentidos.
Este paso es clave para continuar con la obra. Una vez el tráfico sea trasladado al nuevo segmento, se podrá desmontar el antiguo puente sobre la quebrada La Limona y terminar los cerca de 18 metros que faltan del box culvert.
Pero esta no es la única estructura hidráulica que se construye. Aproximadamente un kilómetro más adelante, en dirección a San Antonio de Prado, ya comenzó la construcción de otro box culvert sobre la quebrada La Cabuyala, también necesario para ampliar la carretera.
El proyecto contempla la intervención de 1,2 kilómetros, desde la glorieta San Gabriel, en Itagüí, hasta la Institución Educativa Ángela Restrepo Moreno, en Medellín.
Una vez terminada, la vía tendrá 7 metros de ancho, distribuidos en dos carriles de 3,5 metros cada uno, uno para cada sentido.
Mientras avanzan las obras principales, también se ejecutan trabajos para trasladar redes de energía, gas, acueducto, alcantarillado y telecomunicaciones. En los alrededores del antiguo puente, además, avanzan los muros de contención y otras estructuras necesarias para completar la intervención.
El proyecto se desarrolla mediante un convenio entre Medellín, Itagüí y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, con una inversión superior a $48.400 millones y una población beneficiada estimada en cerca de 500.000 habitantes del suroccidente metropolitano.





