La JEP activó las sanciones contra siete antiguos integrantes del secretariado de las Farc: tendrán residencia fija, horarios controlados y no podrán salir del país sin autorización

Las sanciones contra siete antiguos integrantes del secretariado de las Farc comenzaron formalmente a ejecutarse. La Jurisdicción Especial para la Paz estableció las condiciones bajo las cuales serán vigilados y deberán desarrollar durante los próximos años los trabajos restaurativos ordenados por los secuestros y otros crímenes cometidos durante el conflicto.

La decisión cobija a Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko; Pablo Catatumbo Torres; Jaime Alberto Parra, alias Mauricio Jaramillo; Milton de Jesús Toncel, alias Joaquín Gómez; Pastor Alape; Julián Gallo, conocido como Carlos Antonio Lozada, y Rodrigo Granda.

Los sancionados deberán fijar una residencia, cumplir horarios estrictos de trabajo, someter sus desplazamientos a control y solicitar autorización para determinados viajes. También tendrán un dispositivo electrónico de seguimiento durante la ejecución de las sanciones.

Salir de Colombia será excepcional. Ninguno podrá abandonar el país sin el permiso previo de la JEP. La restricción busca garantizar que permanezcan disponibles, cumplan las actividades asignadas y puedan ser localizados por el Tribunal para la Paz.

La medida no corresponde a una nueva condena. Es la activación del régimen de cumplimiento de la sentencia expedida dentro del Caso 01, que investigó la toma de rehenes, las graves privaciones de la libertad y otros delitos cometidos por las Farc. La JEP atribuyó responsabilidades por crímenes de guerra y de lesa humanidad, entre ellos homicidios, torturas, desapariciones forzadas, violencia sexual y desplazamientos.

Rodrigo Londoño y Pablo Catatumbo deberán cumplir ocho años de sanción. Jaime Alberto Parra, siete años, diez meses y dos días; Milton de Jesús Toncel, siete años, ocho meses y 25 días; Pastor Alape, seis años, once meses y 22 días; Julián Gallo, seis años, y Rodrigo Granda, cinco años.

No estarán recluidos en una prisión ordinaria. El modelo acordado en La Habana contempla sanciones restaurativas para quienes reconocieron tempranamente su responsabilidad y aportaron verdad. Sin embargo, estas incluyen restricciones efectivas de derechos y libertades cuyo incumplimiento puede generar consecuencias judiciales y poner en riesgo los beneficios recibidos.

La JEP concretó 79 acciones restaurativas relacionadas con memoria, reparación simbólica, búsqueda de desaparecidos, protección ambiental y eliminación de minas antipersonal. El Tribunal deberá comprobar que esas labores sean ejecutadas y que no se conviertan únicamente en actos protocolarios.

La primera actividad anunciada se realizará entre el 21 y el 30 de septiembre en el cementerio San Antonio de Padua, en Pitalito, Huila. Londoño, Granda, Alape, Parra y Toncel apoyarán una intervención dirigida por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas. Sus tareas incluirán la preparación del terreno, señalización, traslado de herramientas, excavaciones manuales y apoyo logístico a los equipos de antropología.

Preguntas frecuentes

¿A quiénes cobijan las sanciones activadas por la JEP?

Las sanciones cobijan a Rodrigo Londoño, Pablo Catatumbo, Jaime Alberto Parra, Milton de Jesús Toncel, Pastor Alape, Julián Gallo y Rodrigo Granda, antiguos integrantes del secretariado de las Farc. La decisión corresponde al cumplimiento de la sentencia del Caso 01.

¿Qué restricciones deberán cumplir los exjefes de las Farc?

Deberán fijar una residencia, cumplir horarios de trabajo, someter sus desplazamientos a control y usar un dispositivo electrónico de seguimiento. Además, no podrán salir de Colombia sin autorización previa de la JEP.

¿En qué consisten las sanciones restaurativas impuestas por la JEP?

Las sanciones incluyen 79 acciones relacionadas con memoria, reparación simbólica, búsqueda de desaparecidos, protección ambiental y eliminación de minas antipersonal. La primera actividad se realizará entre el 21 y el 30 de septiembre en el cementerio San Antonio de Padua, en Pitalito, Huila.