El Estadio Atanasio Girardot se prepara para una de las mayores transformaciones de su historia.
La renovación integral del escenario deportivo contempla una inversión cercana a $1,1 billones, con obras de infraestructura y una modernización tecnológica que cambiarán tanto la estructura del estadio como la experiencia de quienes asistan a partidos, conciertos y otros grandes eventos.
La intervención busca llevar al Atanasio a estándares internacionales y aumentar su capacidad para recibir cerca de 60.000 espectadores, frente a los aproximadamente 45.000 que puede albergar actualmente. El proyecto contempla una nueva estructura de graderías, renovación de la silletería, modificaciones en la fachada y una nueva cubierta para el escenario.
Una transformación que va más allá de las tribunas
Uno de los principales cambios será la construcción de un tercer nivel de tribunas, que permitirá ampliar considerablemente el aforo. Para hacer espacio a esta nueva configuración se retirarán las actuales torres externas de iluminación, que serán reemplazadas por 304 luminarias LED, distribuidas en los cuatro sectores del estadio.
También está prevista una nueva cubierta y diferentes adecuaciones para mejorar la accesibilidad, la movilidad y las condiciones de comodidad de los espectadores.

La obra ya comenzó a hacerse visible. En septiembre de 2026 terminó el retiro del 100 % de la losa de la cubierta occidental y actualmente avanzan trabajos de corte de vigas, reforzamiento de la estructura y desmontaje de elementos metálicos. La Administración ha señalado que estas labores se han coordinado con la programación del estadio para mantener los eventos previstos.
Un estadio completamente conectado
La transformación también tendrá un fuerte componente tecnológico.
El nuevo Atanasio contará con una pantalla LED 4K de 360 grados, de aproximadamente 420 metros de largo por cinco metros de alto, diseñada para ser visible desde los diferentes sectores de las graderías.
A esto se sumarán 144 cajas de sonido, distribuidas para mejorar la cobertura acústica del escenario, y una red de Wi-Fi gratuito con capacidad para conectar hasta 70.000 usuarios simultáneamente.
La idea es que la experiencia dentro del estadio no dependa únicamente de lo que ocurre sobre la cancha. La tecnología permitirá integrar información, comunicaciones, transmisiones y servicios para los espectadores.
350 cámaras y un nuevo sistema de seguridad
Otro de los componentes centrales será el sistema de seguridad.
El escenario contará con alrededor de 350 cámaras, entre equipos panorámicos, cámaras con seguimiento y sistemas destinados al monitoreo de diferentes zonas del estadio y sus alrededores. El proyecto contempla además tecnologías de reconocimiento facial, cuya utilización deberá ajustarse a las normas aplicables sobre protección de datos personales y biométricos.
Todo este sistema estará conectado a un nuevo Puesto de Mando Unificado, desde donde se podrá hacer seguimiento en tiempo real a las cámaras, los accesos, las emergencias, la iluminación y el sonido.

La apuesta es que el estadio tenga una operación más integrada y pueda responder de manera más coordinada ante situaciones que se presenten durante partidos o espectáculos masivos.
LaLiga de España asesora el proyecto
La modernización tecnológica y operativa cuenta además con el acompañamiento de LaLiga de España, que asesora al Distrito en aspectos relacionados con la operación y la tecnología del escenario.
El propósito es incorporar estándares utilizados en escenarios deportivos internacionales y adaptar esas herramientas a las necesidades del Atanasio Girardot.
La tecnología también contempla sistemas para audio y video, iluminación, conectividad, transmisión televisiva, vigilancia y control de accesos.
Un estadio público
La Administración Distrital ha insistido en que el Atanasio Girardot seguirá siendo un escenario 100 % público y propiedad de la ciudad.
El proyecto también contempla cambios en la manera de organizar algunas actividades comerciales alrededor del estadio, con la intención expresada por la Alcaldía de que vendedores que tradicionalmente han trabajado en sus alrededores puedan pasar a desarrollar su actividad como comerciantes dentro del nuevo esquema.
¿Cuándo estaría listo?
El cronograma apunta a que la transformación avance durante los próximos meses y que el nuevo escenario pueda estar en funcionamiento durante el primer semestre de 2028, de acuerdo con la programación presentada para el proyecto.
La primera etapa ya está en marcha con el desmonte de la antigua cubierta occidental. Posteriormente continuarán el reforzamiento estructural, la construcción de la nueva tribuna y las demás obras previstas para la renovación.
Así, el Atanasio Girardot no solo cambiará su apariencia. La apuesta es convertir uno de los escenarios deportivos más emblemáticos de Medellín en un estadio con mayor capacidad, nuevas tecnologías, sistemas de seguridad integrados, conectividad para decenas de miles de personas y condiciones adaptadas a los grandes eventos deportivos y culturales.





