Daniel Quintero volvió a meterse de lleno en el proceso judicial que enfrenta su hermano, Miguel Quintero, esta vez para cuestionar a una de las personas que ha entregado información a la Fiscalía en la investigación por los contratos del Área Metropolitana del Valle de Aburrá con el Cuerpo de Bomberos de Itagüí.

A través de varios mensajes publicados en X, el exalcalde de Medellín puso en duda las declaraciones de Laura Mejía, exfuncionaria del Área Metropolitana y una de las testigos dentro de este proceso. Quintero aseguró que durante meses Mejía habría preparado sus declaraciones, manipulado información de su teléfono celular y eliminado mensajes antes de entregarlo a la Fiscalía.

Según el relato de Quintero, Mejía habría borrado cerca de 13.000 mensajes apenas 12 horas antes de entregar el celular y algunos de estos habrían sido recuperados posteriormente por investigadores. El exalcalde sostiene que esas conversaciones demostrarían una supuesta manipulación de la información utilizada contra su hermano.

Pero se trata de afirmaciones hechas por Daniel Quintero en redes sociales. Hasta ahora, no existe una decisión judicial que haya establecido como hecho que Laura Mejía haya manipulado deliberadamente su celular con el propósito de incriminar a Miguel Quintero.

El asunto no es menor. Laura Mejía es una de las personas cuyos testimonios hacen parte de la investigación que adelanta la Fiscalía por seis contratos celebrados entre el Área Metropolitana y el Cuerpo de Bomberos de Itagüí, por cerca de $17.600 millones.

La Fiscalía ha utilizado información entregada por varios colaboradores, entre ellos Laura Mejía, Misael Cadavid y Juan Alberto Cardona, para sustentar su hipótesis sobre un presunto direccionamiento de la contratación y el supuesto cobro de comisiones.

En el caso de Mejía, sus declaraciones también han apuntado a la supuesta influencia que habría tenido Miguel Quintero dentro del Área Metropolitana durante la administración de su hermano. En audiencia, la Fiscalía expuso testimonios según los cuales Quintero habría tenido incidencia en decisiones de contratación y nombramientos dentro de la entidad. Estas son hipótesis y testimonios que hacen parte del proceso y deberán ser valorados por la justicia.

Miguel Quintero fue imputado por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación, relacionados con este caso. La Fiscalía sostiene que habría intervenido en la contratación y que se habría pactado una comisión del 15 % de los recursos, mientras que Quintero no aceptó los cargos y se declaró inocente.

En medio de este escenario, Daniel Quintero no solo salió a defender públicamente a su hermano, sino que concentró buena parte de sus mensajes en cuestionar la credibilidad de quienes hoy aparecen como testigos de la Fiscalía.

Y allí apareció la respuesta de Simón Molina.

El representante respondió a los trinos de Quintero acusándolo de intentar desviar la atención del proceso y le recordó que las denuncias contra la administración que él encabezó también fueron llevadas ante la Fiscalía.

“Veo a los hermanitos Quintero muy preocupados”, escribió Molina, quien además aseguró que durante su paso por el Concejo y posteriormente como secretario privado de Federico Gutiérrez entregó pruebas a las autoridades.

Molina mencionó además cifras sobre el avance de las investigaciones y cuestionó directamente a Daniel Quintero por sus publicaciones sobre los testigos.

“Estás interfiriendo en el proceso y exponiendo a los testigos. Si algo les pasa, usted es responsable”, afirmó el concejal.

La respuesta de Molina también hace parte del enfrentamiento político alrededor del caso y sus señalamientos deben entenderse como sus propias afirmaciones. Lo que está bajo investigación judicial es el presunto direccionamiento de contratos entre el Área Metropolitana y Bomberos de Itagüí y la posible apropiación irregular de recursos.

De hecho, durante las audiencias la Fiscalía ha expuesto testimonios de colaboradores que aseguran que Miguel Quintero habría tenido un papel determinante en la contratación. Uno de ellos es Misael Cadavid, exrepresentante del Cuerpo de Bomberos de Itagüí, quien se acogió a un principio de oportunidad y se convirtió en uno de los principales testigos de la investigación.

Así, mientras la Fiscalía intenta sustentar ante un juez sus acusaciones contra Miguel Quintero con testimonios, chats y otros elementos, Daniel Quintero mantiene una defensa pública de su hermano y cuestiona directamente a quienes han decidido colaborar con la justicia.

El caso continúa en los tribunales y será la justicia, y no el cruce de mensajes en X, la que determine qué valor tienen los testimonios, los chats y demás elementos presentados por las partes.