Una valla instalada en La Estrella terminó convirtiéndose en un nuevo episodio de confrontación política. La excandidata a la Alcaldía Liliana Ramírez Quintero cuestionó públicamente una pieza en la que aparece su fotografía, junto con la de otras personas relacionadas políticamente con el exalcalde de Medellín Daniel Quintero, y que, mediante un organigrama, busca relacionarlos con un presunto desfalco a la salud y con Miguel Quintero Calle, quien actualmente enfrenta un proceso judicial.

Ramírez, quien es prima de Daniel Quintero y hace parte del Centro Democrático, rechazó la publicación y aseguró que este tipo de señalamientos hacen parte de una forma de violencia política que no está dispuesta a normalizar.

La excandidata y líder política llevó incluso la valla hasta las instalaciones de la Alcaldía de La Estrella y pidió que fuera entregada a quien, según ella, sería su aparente propietario.

La polémica aumentó porque, de acuerdo con la denuncia de Ramírez, detrás de la estructura había una etiqueta con el nombre de Daniel Guerra, secretario del Concejo de La Estrella. A partir de ese elemento, la excandidata responsabilizó políticamente al funcionario por cualquier situación que pudiera poner en riesgo su integridad.

“Pensar distinto no le da derecho a nadie a atacar, intimidar o difamar. Conmigo hay un límite: respeto. Y lo voy a hacer valer”, escribió Ramírez en X.

La excandidata también hizo énfasis en el hecho de que la pieza la vincule con personas investigadas o cuestionadas judicialmente a partir de su parentesco con Daniel Quintero.

Ramírez ha sostenido públicamente que su proyecto político ha sido independiente del de su primo y que no comparte su forma de gobernar. De hecho, durante la campaña a la Alcaldía de La Estrella en 2023 se presentó como una candidata independiente y recibió respaldos de sectores políticos diferentes, incluso de militantes del Centro Democrático.

La aparición de la valla vuelve a llevar esa investigación al terreno político y electoral, esta vez en La Estrella, donde Ramírez reclama que su nombre no sea utilizado para establecer vínculos políticos o judiciales únicamente a partir de su relación familiar con el exalcalde de Medellín.

La excandidata cerró su pronunciamiento con una advertencia: no está dispuesta, según dijo, a guardar silencio frente a lo que considera ataques contra las mujeres que participan en política.

El episodio deja ahora una pregunta abierta sobre el origen de la valla y quién ordenó o financió su instalación. Mientras Ramírez señala al secretario del Concejo a partir de la etiqueta encontrada en la parte posterior, esa responsabilidad deberá ser establecida con pruebas y no únicamente por la identificación encontrada en la estructura.