Un juez de control de garantías envió a prisión preventiva al sacerdote Andrés Felipe Restrepo Obando, imputado por la Fiscalía por el delito de acto sexual abusivo con menor de 14 años agravado, por hechos que habrían ocurrido en noviembre de 2025 en Guadalajara de Buga, Valle del Cauca. Según el ente investigador, el religioso habría aprovechado la relación de confianza y su autoridad como guía espiritual para llevar a una niña de 13 años a una habitación de la casa cural y realizar presuntos actos de naturaleza sexual. El procesado no aceptó los cargos y mantiene la presunción de inocencia mientras continúa el proceso judicial.

Fiscalía investiga hechos ocurridos en una parroquia de Buga

De acuerdo con la información presentada durante las audiencias, Restrepo Obando ejercía funciones pastorales en una parroquia de Guadalajara de Buga y tenía bajo su orientación actividades parroquiales, encuentros y grupos juveniles. En ese contexto, habría construido una relación de cercanía con la menor de edad, quien participaba en espacios religiosos dirigidos por el sacerdote.

La Fiscalía General de la Nación sostiene que el procesado presuntamente se valió de la posición de autoridad que ocupaba y de la confianza derivada de su labor como guía espiritual. Los elementos materiales probatorios recopilados indicarían que la niña fue llevada a una habitación de la casa cural, lugar en el que, según la hipótesis de la investigación, se habrían producido los actos de carácter sexual.

La imputación fue presentada por un fiscal de la Unidad Especial de Investigación de Delitos Priorizados Cometidos contra Niños, Niñas y Adolescentes. El delito atribuido es acto sexual abusivo con menor de 14 años agravado, una conducta que el sacerdote no aceptó durante la actuación judicial.

La versión de la menor fue recogida por investigadores

Según la Fiscalía, la menor de edad contó inicialmente lo ocurrido a sus familiares. Posteriormente, su relato habría sido reiterado ante profesionales de la salud, peritos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y funcionarios de policía judicial que participaron en la investigación.

El ente acusador señaló que la investigación se sustenta en testimonios y elementos técnicos obtenidos durante las labores judiciales. Estos materiales fueron expuestos ante el juez de control de garantías, quien escuchó los argumentos de la Fiscalía y de la defensa antes de resolver la solicitud de medida de aseguramiento.

El sacerdote permanecerá detenido mientras avanza el proceso

Tras evaluar los argumentos de las partes, el juez ordenó que Restrepo Obando permaneciera privado de la libertad en un centro carcelario. La medida de aseguramiento es preventiva y se aplica mientras avanzan las diligencias judiciales relacionadas con la imputación presentada por la Fiscalía.

La decisión no equivale a una condena. El sacerdote conserva su derecho a la defensa, a controvertir las pruebas y a ser considerado inocente hasta que una sentencia definitiva determine si tiene o no responsabilidad por los hechos investigados. La Fiscalía, por su parte, deberá continuar con las actuaciones previstas dentro del proceso penal.

Por tratarse de una investigación relacionada con una menor de edad, su identidad y cualquier información que permita identificarla deben mantenerse en reserva. La protección de sus derechos y de su integridad hace parte de las obligaciones de las autoridades y de los medios de comunicación durante el desarrollo del caso.

Preguntas frecuentes

¿De qué acusan al sacerdote Andrés Felipe Restrepo Obando?

La Fiscalía lo imputó por el delito de acto sexual abusivo con menor de 14 años agravado. Los hechos investigados habrían ocurrido en noviembre de 2025 en Guadalajara de Buga, Valle del Cauca.

¿Qué medida tomó el juez contra el sacerdote?

Un juez de control de garantías ordenó que Andrés Felipe Restrepo Obando permaneciera privado de la libertad en un centro carcelario. Se trata de una medida preventiva mientras avanza el proceso judicial.

¿El sacerdote fue condenado por estos hechos?

No. El sacerdote no aceptó los cargos y mantiene la presunción de inocencia hasta que una sentencia definitiva determine si tiene responsabilidad.