Cerca de 70 familias del barrio El Socorro se unieron para transformar una vía que durante décadas estuvo llena de huecos y dificultades para transitar. Reunieron $35 millones para los materiales y alrededor de ocho jubilados de la comunidad asumieron buena parte de los trabajos.
Una vía que durante décadas estuvo en malas condiciones
En el barrio El Socorro, en Caldas, los habitantes decidieron dejar de esperar y buscar una solución por cuenta propia para recuperar la vía conocida como La Carrilera, llamada así porque por este sector pasaba antiguamente el ferrocarril.
Durante más de cuatro décadas, el corredor permaneció en malas condiciones, con huecos, polvo y dificultades para el tránsito, especialmente durante la temporada de lluvias. La situación, además, había provocado accidentes de motos y vehículos, algunos de ellos con consecuencias graves y pérdida de vidas, según relatan los habitantes del sector.
Frente a esta situación, los vecinos comenzaron a organizarse hasta conseguir que cerca de 70 familias aportaran recursos para iniciar la intervención.
Los vecinos pusieron la plata y también la mano de obra
La comunidad reunió aproximadamente $35 millones, destinados a cubrir los materiales de la obra. El resto del trabajo salió directamente de los habitantes del sector.
Según el cálculo incluido en el proyecto, si la intervención hubiera sido contratada con un particular, el costo total habría rondado los $100,9 millones, mientras que una contratación a través de una entidad pública habría llegado a cerca de $117,7 millones, teniendo en cuenta costos como interventoría, impuestos, estampillas y otros gastos asociados.
La mano de obra ha estado principalmente a cargo de unos ocho jubilados de la comunidad, quienes desde finales de julio trabajan seis días a la semana y sin un horario establecido.
El diseño y la orientación técnica, por su parte, están a cargo de Arturo Gómez Ingeniería, firma que se vinculó voluntariamente al proyecto.
No es solo echarle cemento a la vía
La intervención comprende cerca de 100 metros de vía, con una calzada libre de 2,5 metros, además de andenes y cunetas.
La estructura está construida con losas independientes de concreto de 21 MPa, reforzadas con acero y confinadas mediante vigas. También incluye una franja central en concreto ciclópeo.
Pero hay un elemento particular: los vecinos decidieron conservar parte de la historia ferroviaria del lugar.
Los antiguos rieles y polines del ferrocarril permanecen en la vía. Para construir sobre el corredor, la comunidad tuvo que trabajar manualmente la base entre los polines y aislar los rieles del concreto. De esta manera, la antigua infraestructura ferroviaria quedó integrada a la nueva intervención.
La obra incluye reductores, drenajes y accesos
El proyecto también contempla 10 reductores de velocidad, 170 metros de cañuelas, 70 metros de andenes, accesos en concreto a las viviendas y señalización.
El presupuesto técnico estima que el costo directo de las obras asciende a $62,8 millones. A esto se suman los costos administrativos, imprevistos, utilidad, pólizas, impuestos y estudios y diseños para llegar al valor estimado de una contratación formal.
La comunidad, sin embargo, logró sacar adelante la intervención con un aporte económico mucho menor porque buena parte de la ejecución salió del trabajo de sus propios habitantes.
Una obra que también cambió la relación entre los vecinos
Más allá de recuperar la vía, los habitantes aseguran que el proyecto terminó generando un efecto adicional: acercó a la comunidad.
La organización alrededor de la obra permitió crear nuevos vínculos entre los vecinos y fortalecer el trabajo colectivo en el barrio.
La historia de La Carrilera muestra así una experiencia de participación comunitaria en la que los habitantes decidieron organizarse frente a un problema que, según cuentan, llevaba décadas afectándolos.
Ahora buscan que esta experiencia sea conocida y que el antes y el después de la vía sirvan para contar cómo una comunidad puede asumir directamente la transformación de un espacio que hace parte de su vida cotidiana.





