El sistema de salud enfrenta un escenario de presión generalizada en las principales ciudades del país. Un diagnóstico elaborado por Asocapitales y UNIPS Colombia, con información entregada por las secretarías de Salud de las 31 capitales, encontró que ninguna quedó clasificada en riesgo bajo o moderado.
De acuerdo con la Línea Base 2026 sobre el Estado del Sistema de Salud en las Ciudades Capitales, 15 ciudades quedaron en banda crítica y 16 en banda alta. El Índice Territorial de Riesgo del Sistema de Salud (ITRSS) alcanzó un promedio de 71 puntos sobre 100.
El estudio analizó 77 variables relacionadas con aseguramiento, prestación de servicios, salud pública y capacidad institucional. Aunque las condiciones de cada territorio son diferentes, el informe encontró problemas que se repiten en buena parte del país: dificultades para acceder a los servicios, falta de medicamentos, problemas financieros entre EPS e IPS y riesgos para la continuidad de tratamientos.
Uno de los datos más llamativos está en el acceso a los servicios de salud. 30 de las 31 capitales reportaron un nivel de riesgo alto o crítico en este componente.
Además, 27 ciudades señalaron que las barreras para acceder a la atención aumentaron de manera significativa durante el último año, mientras ninguna reportó una mejoría en este aspecto.
Los medicamentos aparecen como una de las principales dificultades. 23 capitales reportaron problemas críticos en el abastecimiento ambulatorio, mientras que 24 identificaron los medicamentos como una de las barreras más importantes para los usuarios.
30 de las 31 capitales calificaron su red pública y privada como inestable, deteriorada o en riesgo de colapso. De ellas, 14 reportaron deterioro, 13 señalaron riesgo de colapso y tres hablaron de inestabilidad. Solo una ciudad calificó su red como estable.
Entre las principales causas aparecen las deudas y falta de pago de las EPS, la insuficiencia financiera de las IPS y la terminación de contratos.
A esto se suma la situación de las entidades aseguradoras. De las 197 EPS con presencia en las ciudades analizadas, 87 fueron reportadas bajo medidas de vigilancia especial, intervención o liquidación.
30 ciudades identificaron la interrupción de tratamientos en curso como un riesgo clínico, mientras 26 señalaron la progresión de enfermedades por falta de atención oportuna. En 18 capitales también apareció el riesgo de aumento de la mortalidad evitable.
Los pacientes que requieren tratamientos de alto costo aparecen entre los grupos que enfrentan mayor vulnerabilidad.
El informe también registra un incremento de las quejas de los usuarios. 23 capitales reportaron aumentos superiores al 30 % en las PQRD durante el último año.
Asocapitales señaló que el diagnóstico no pretende evaluar ni calificar la gestión de los alcaldes o de las administraciones locales, sino mostrar los riesgos que las autoridades sanitarias de las capitales están identificando en sus territorios.
El resultado deja una señal común: las dificultades del sistema no están concentradas en una sola región. Medicamentos, acceso, deudas entre EPS e IPS y continuidad de tratamientos aparecen como problemas compartidos por ciudades con realidades muy distintas.




