Lo que parecía ser una fotografía de recuerdo terminó en un accidente que afectó una de las obras más simbólicas de Fernando Botero. La Paloma de la Paz, creada por el maestro antioqueño como símbolo del Acuerdo de Paz de 2016, cayó desde el tercer piso del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá.
El hecho ocurrió cuando una visitante se acercó al pedestal de la escultura para tomarse una fotografía y terminó apoyándose accidentalmente sobre la estructura que sostenía la pieza. Aunque la obra contaba con soportes de sujeción, el movimiento provocó que el pedestal perdiera estabilidad y la escultura cayera hasta el segundo piso.
La pieza, de 70 centímetros de altura y fabricada en bronce macizo, cayó sobre una rejilla de hierro. La visitante y los demás asistentes al museo resultaron ilesos.
Después del accidente, la escultura fue retirada del espacio de exhibición y trasladada a un depósito mientras especialistas evaluaban su estado.
El diagnóstico realizado por el área de conservación del Museo Nacional encontró rayones, abrasiones y pérdida de capa pictórica en diferentes zonas, entre ellas la cabeza, la cola, las alas y la base. También se encontraron abolladuras en el metal, especialmente en el pico, producto del impacto.
Aunque la caída pudo haber terminado con daños mucho mayores, la estructura de la obra resistió el golpe. Ahora deberá pasar por un proceso de intervención a cargo de profesionales en conservación y restauración.
Ahora, a pocos días de cumplirse una década de la firma del Acuerdo de Paz, la Paloma de la Paz permanece fuera de exhibición mientras los especialistas determinan el alcance definitivo de los daños y el procedimiento que deberá seguir para recuperar la obra.
Una fotografía que pretendía ser un recuerdo de la visita al museo terminó, de manera accidental, provocando la caída de uno de los símbolos artísticos más reconocidos del proceso de paz colombiano.




