El traslado a La Picota de Olmedo López y Sneyder Pinilla, exdirectivos de la UNGRD, se realizó el 6 de octubre de 2026 en Bogotá por decisión del Inpec y bajo medidas especiales de seguridad. La entidad los llevó desde centros de reclusión militar a un establecimiento penitenciario ordinario debido a riesgos relacionados con los internos, posibles fugas, rescates o atentados, pese a que la Fiscalía había solicitado que permanecieran en guarniciones militares. Según el abogado penalista Sebastián Rondón, el cambio de cárcel no revoca automáticamente sus beneficios judiciales ni termina su colaboración con la Fiscalía.

El traslado no modifica los acuerdos judiciales

La decisión del Inpec abrió un nuevo debate dentro de las investigaciones por el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. López, exdirector de la entidad, y Pinilla, exsubdirector, son considerados testigos clave por la información que han entregado sobre el presunto direccionamiento de contratos y la apropiación de recursos públicos.

Rondón explicó a medios de comunicación que el lugar donde una persona permanece privada de la libertad no determina, por sí mismo, la vigencia de los acuerdos judiciales aprobados durante el proceso penal.

Por esa razón, el traslado desde los centros militares hasta La Picota no significa que los exfuncionarios hayan perdido los beneficios obtenidos ni que se hayan terminado sus compromisos con el ente acusador. Ambos deben continuar entregando información y participando en las diligencias y declaraciones relacionadas con otros funcionarios y particulares investigados.

La preocupación está en la seguridad de los colaboradores

La principal inquietud de la Fiscalía y de la defensa no está relacionada con una revocatoria automática de los beneficios, sino con las condiciones materiales de reclusión. La Fiscalía Novena Delegada ante la Corte Suprema de Justicia había pedido que López y Pinilla permanecieran en las guarniciones militares donde estaban recluidos, debido a los riesgos asociados con su condición de colaboradores y testigos de cargo.

Olmedo López se encontraba en el Cantón Militar Occidental Coronel Francisco José de Caldas, en Puente Aranda, mientras que Sneyder Pinilla estaba recluido en el centro militar del Batallón de Artillería, en Usme. Según la solicitud conocida, la Fiscalía consideraba que esas condiciones ofrecían mayores garantías para su integridad y para el desarrollo de las investigaciones.

El Inpec, sin embargo, ordenó el traslado y dispuso que se ejecutara bajo rigurosas medidas de seguridad. La resolución fue firmada por el director de la entidad, Daniel Fernando Gutiérrez Rojas, y señaló la necesidad de proteger a los trasladados y a otros privados de la libertad, además de prevenir posibles fugas, rescates o atentados.

La posible coincidencia con otros investigados

En La Picota también permanece el exsenador Wadith Manzur, investigado dentro del caso de la UNGRD. La eventual coincidencia en el mismo establecimiento, o incluso en un mismo patio, genera preocupación porque López y Pinilla han entregado información sobre personas vinculadas a la investigación y deben declarar contra otros exfuncionarios.

El abogado Sebastián Rondón advirtió que esa convivencia podría exponer a los colaboradores a amenazas, presiones o contactos capaces de afectar el desarrollo de las diligencias. También señaló que una eventual interacción podría generar riesgos para la integridad de los testigos o interferir en las versiones que deben entregar ante las autoridades.

No obstante, el penalista fue claro en que se trata de escenarios hipotéticos. Hasta la información disponible no existe confirmación de que López o Pinilla hayan recibido amenazas, hayan tenido contacto con personas señaladas en sus declaraciones o hayan modificado su colaboración con la Fiscalía.

Las situaciones procesales no son iguales

Olmedo López continúa vinculado a procesos por delitos como falsedad documental, interés indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación y concierto para delinquir. De acuerdo con la información divulgada sobre la resolución del Inpec, permanece en condición de sindicado y sus procesos aún están pendientes de decisiones judiciales.

Sneyder Pinilla, en cambio, cumple una condena por concierto para delinquir agravado y peculado por apropiación agravado.

Esta diferencia procesal no cambia el punto central: el lugar de reclusión y los beneficios derivados de acuerdos judiciales son asuntos distintos. El traslado administrativo corresponde al Inpec, mientras que cualquier modificación, suspensión o revocatoria de los beneficios debe ser examinada y definida por las autoridades judiciales competentes.

El presidente Abelardo de la Espriella defendió la medida y afirmó que su administración no mantendría condiciones carcelarias privilegiadas para personas investigadas o condenadas por delitos contra los recursos públicos.

Entretanto, los abogados de López y Pinilla preparaban solicitudes ante jueces de control de garantías de Bogotá para cuestionar la decisión y pedir una revisión, principalmente por los posibles efectos sobre su seguridad. Por ahora, el traslado a La Picota no ha terminado la colaboración de los exdirectivos ni ha alterado automáticamente su situación jurídica, aunque mantiene abierta la discusión sobre la protección que requieren como testigos del caso UNGRD.

Preguntas frecuentes

¿El traslado de Olmedo López y Sneyder Pinilla a La Picota cancela sus beneficios judiciales?

No. El traslado no revoca automáticamente los principios de oportunidad ni termina su colaboración con la Fiscalía; cualquier modificación debe ser definida por una autoridad judicial competente.

¿Por qué preocupa que los exdirectivos de la UNGRD estén en La Picota?

La preocupación principal está relacionada con su seguridad, porque son colaboradores y testigos de cargo. También existe inquietud por una posible coincidencia con otros investigados, como Wadith Manzur, aunque no se han confirmado amenazas ni contactos indebidos.

¿Las situaciones procesales de Olmedo López y Sneyder Pinilla son iguales?

No. Olmedo López continúa vinculado a procesos penales y permanece como sindicado, mientras que Sneyder Pinilla cumple una condena de cinco años, ocho meses y un día por concierto para delinquir agravado y peculado por apropiación agravado.