Las declaraciones de Eva Ferrer, exasesora y persona cercana a Verónica Alcocer, exesposa del presidente Gustavo Petro, pusieron sobre la mesa graves señalamientos relacionados con presuntos movimientos de dinero, posibles negocios irregulares y supuesto tráfico de drogas y armas en su entorno.

Entre los asuntos mencionados en las denuncias están las presuntas relaciones entre personas cercanas a Alcocer y determinadas actividades económicas, así como posibles conexiones con viajes a Venezuela y movimientos de dinero. También se han planteado interrogantes sobre la influencia que habrían tenido personas del círculo de la ex primera dama en entidades estatales durante el Gobierno de Gustavo Petro.

En las versiones divulgadas se han mencionado supuestas irregularidades relacionadas con gastos personales, compras de artículos de lujo y el posible uso de tarjetas de crédito de terceros. En ese contexto, también han aparecido nombres de personas que, según los relatos, formarían parte del entorno de Alcocer.

Otro de los puntos que ha despertado interés son las presuntas relaciones entre personas cercanas a la ex primera dama y entidades como el Banco Agrario, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Ecopetrol y la Central de Inversiones S. A. (CISA).

Los señalamientos relacionados con un supuesto tráfico de drogas y armas son algunos de los más delicados atribuidos a las declaraciones de Ferrer.

Las declaraciones han abierto interrogantes sobre el entorno de Verónica Alcocer y sobre posibles actuaciones durante el Gobierno de Petro. La Fiscalía y las demás autoridades competentes serían las encargadas de verificar los hechos que lleguen formalmente a su conocimiento, recaudar pruebas y determinar si hay mérito para adelantar actuaciones judiciales.