Un cruce de acusaciones entre el expresidente colombiano Gustavo Petro y dirigentes del oficialismo venezolano dejó en evidencia las diferencias que atraviesan a sectores de la izquierda latinoamericana.

El enfrentamiento ocurrió durante el XXX Seminario Internacional Los partidos y una nueva sociedad, realizado en Ciudad de México y organizado por el Partido del Trabajo realizado a principios de octubre.

La discusión comenzó durante la intervención de Petro, cuando cuestionó la actuación de las autoridades venezolanas frente a Estados Unidos y el destino de los recursos petroleros del país. El exmandatario se refirió a las declaraciones de Donald Trump sobre el petróleo venezolano y sostuvo que el crudo había terminado convertido en una especie de botín para Washington

El episodio no terminó en el auditorio. Posteriormente, la diputada venezolana Tania Díaz increpó al exmandatario colombiano en los pasillos del evento y lo acusó de haber conocido con anticipación la operación militar estadounidense contra Venezuela y de no haber advertido sobre ella.

Díaz también lo comparó con Francisco de Paula Santander, una referencia histórica utilizada en el intercambio para cuestionar su posición frente a Venezuela. Estas afirmaciones corresponden a los señalamientos hechos por la dirigente venezolana y no constituyen, por sí mismos, pruebas de que Petro hubiera tenido conocimiento previo de la operación.