El sistema de salud del magisterio colombiano enfrenta una crisis financiera y operativa, con más de $2,4 billones en cuentas pendientes de pago a hospitales, clínicas y proveedores de medicamentos e insumos. Durante un debate de control político en el Congreso, la ministra de Educación, Ilva Myriam Hoyos, cuestionó la viabilidad del modelo implementado en mayo de 2024 durante el gobierno de Gustavo Petro.
La situación también preocupa por la antigüedad de las obligaciones: según las cifras presentadas por la Superintendencia Nacional de Salud, con corte al 30 de junio de 2026, el 51 % de la deuda, equivalente a $1,24 billones, llevaba más de 180 días en mora. Las dificultades contractuales y las quejas por la atención médica mantienen bajo presión al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag).
Más de la mitad de la deuda del Fomag supera los seis meses de mora
Durante su intervención ante la Comisión Séptima del Senado, la superintendente de Salud, María Andrea Godoy, expuso los resultados de las actuaciones de vigilancia sobre el sistema de atención médica de los docentes y sus beneficiarios.
El informe identificó cuentas por pagar superiores a los $2,4 billones por servicios de salud, medicamentos e insumos. De ese total, $1,24 billones correspondían a obligaciones con una mora superior a seis meses, una situación que puede comprometer el funcionamiento de la red de hospitales y clínicas que atiende a los maestros.
Godoy también advirtió sobre las dificultades para formalizar los contratos con los prestadores de servicios. Según los datos presentados en el debate, de los 3.934 prestadores registrados en el país, el Fomag solo tenía un contrato legalizado a la fecha del informe.
Entre 2024 y 2026, la Superintendencia realizó nueve auditorías. La revisión nacional de mayo de 2026 identificó 38 hallazgos relacionados con obligaciones contractuales, gestión financiera, prestación de servicios, gestión del riesgo en salud y sistemas de información.
Ante estos resultados, la entidad impuso una medida cautelar al Fondo para que cesaran las actuaciones que pudieran poner en riesgo la vida y la integridad de los pacientes, así como los recursos destinados a su atención. Los hallazgos también fueron trasladados a la Contraloría General de la República, la Fiscalía y la Procuraduría para las actuaciones correspondientes.
Las quejas de los maestros se mantienen alrededor de 4.000 al mes
Las dificultades financieras y contractuales se reflejan en los reclamos de los usuarios. De acuerdo con las cifras expuestas por la superintendente, durante agosto de 2026 se registraron 4.053 peticiones, quejas, reclamos y denuncias relacionadas con el sistema.
El promedio mensual se situaba alrededor de las 4.000 PQRD, una señal de las dificultades que enfrentan los docentes y sus familias para acceder a servicios médicos.
Las quejas se suman a las denuncias por demoras en la atención, problemas para conseguir citas y barreras en la prestación de servicios. Las fallas también han generado protestas de integrantes del magisterio, que reclaman soluciones para garantizar la atención médica.
«No podemos continuar con este modelo»: ministra de Educación
La ministra de Educación, Ilva Myriam Hoyos, cuestionó ante el Congreso el funcionamiento del esquema actual y afirmó que el Gobierno prepara medidas para corregir las dificultades.
Durante el debate, la funcionaria presentó 59 hallazgos relacionados con el Fomag y con posibles afectaciones a los derechos de los maestros. También sostuvo que el cambio implementado en 2024 produjo resultados contrarios a los esperados y deterioró capacidades que, pese a las limitaciones del modelo anterior, permitían mantener parte de la operación.
Hoyos centró parte de sus críticas en las funciones asignadas a la Fiduprevisora, entidad encargada de administrar los recursos del Fondo. Según explicó, la fiduciaria recibió responsabilidades relacionadas con la contratación de servicios de salud y la gestión de prestaciones que, a su juicio, desbordaron el papel propio de una entidad fiduciaria.
La ministra resumió su cuestionamiento al señalar que, pese a la disponibilidad de mayores recursos, la prestación de los servicios no mejoró en la misma proporción. También pidió una auditoría forense para establecer posibles irregularidades y solicitó la intervención de la Fiscalía.
El Gobierno, según lo expuesto por la funcionaria, trabaja con el Ministerio de Hacienda en alternativas para corregir las fallas y garantizar la continuidad de la atención a los docentes.
¿Qué cambió Petro en el sistema de salud de los maestros?
El 1 de mayo de 2024, el Gobierno de Gustavo Petro puso en marcha una transformación del modelo de salud del magisterio. El objetivo anunciado era eliminar la intermediación de los operadores regionales y permitir que los docentes y sus beneficiarios tuvieran mayor libertad para elegir las instituciones prestadoras de servicios de salud.
Antes del cambio, esos operadores regionales participaban en la afiliación de los usuarios y en la contratación de clínicas y hospitales. Con la reforma, varias de esas responsabilidades pasaron a la Fiduprevisora, encargada de administrar los recursos del Fomag.
La fiduciaria asumió funciones relacionadas con la celebración de contratos con las instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS), la revisión de las cuentas presentadas por los proveedores y el control financiero de los recursos destinados a la atención.
El cambio implicó que la entidad desarrollara nuevas capacidades operativas y administrativas para gestionar una red nacional de servicios médicos. Sin embargo, desde las primeras semanas de implementación se reportaron dificultades para acceder a citas y tratamientos, demoras y problemas en la contratación.
La discusión actual gira alrededor de si el modelo puede corregirse con cambios operativos y contractuales o si necesita una transformación más profunda para garantizar la atención y el pago oportuno a los prestadores.
Los organismos de control ya habían advertido sobre las fallas
La crisis del Fomag no surgió únicamente con el debate de octubre. En abril de 2026, la Procuraduría había llamado la atención al Fondo y a la Fiduprevisora por las dificultades en la prestación de los servicios médicos a los docentes.
Entre los problemas señalados estaban la falta de contratos formalizados con parte de la red de prestadores y el aumento de las quejas de los usuarios.
Las nuevas cifras de endeudamiento y los hallazgos de las auditorías aumentan la presión para que las entidades responsables adopten medidas correctivas. No obstante, establecer responsabilidades individuales o determinar si hubo irregularidades que constituyan delitos corresponde a las autoridades competentes, a partir de las investigaciones y las pruebas.
Para los maestros y sus familias, el punto central es que las medidas anunciadas se traduzcan en atención médica oportuna, acceso a medicamentos y continuidad de los tratamientos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe el sistema de salud del magisterio?
Según las cifras presentadas por la Superintendencia Nacional de Salud, las cuentas por pagar del Fomag superaban los $2,4 billones con corte al 30 de junio de 2026. De ese total, $1,24 billones llevaban más de 180 días en mora.
¿Qué cambió el Gobierno Petro en la salud de los maestros?
Desde mayo de 2024, el modelo eliminó la intermediación de operadores regionales y asignó nuevas responsabilidades de contratación y gestión a la Fiduprevisora. La reforma buscaba facilitar la elección de prestadores, pero se han reportado dificultades contractuales y de acceso a los servicios.
¿Qué puede pasar ahora con el sistema de salud del Fomag?
El Gobierno anunció que trabaja en medidas correctivas junto con el Ministerio de Hacienda. La Superintendencia mantiene actuaciones de vigilancia, mientras que la Contraloría, la Fiscalía y la Procuraduría recibieron información sobre los hallazgos para las investigaciones que correspondan.




