Una falla operativa en una de las unidades de regasificación de la terminal Spec LNG, en Cartagena, llevó al Gobierno nacional a declarar un racionamiento programado de gas natural desde este martes 27 de octubre. La restricción podría extenderse entre siete y ocho días, mientras se adelantan las reparaciones necesarias para recuperar la capacidad de la infraestructura.

Según el Ministerio de Minas y Energía, la situación representa una reducción de aproximadamente 133 millones de pies cúbicos diarios de gas, cerca del 13 % del consumo nacional. Ante este panorama, las autoridades establecieron un orden de prioridades para distribuir el combustible disponible y garantizar el abastecimiento de los sectores esenciales.

La contingencia se presenta en una terminal clave para el ingreso de gas natural licuado importado al país. Allí, el combustible llega en estado líquido, se transforma nuevamente en gas y posteriormente se incorpora al sistema nacional de transporte.

¿Por qué se declaró el racionamiento?

Spec LNG identificó una condición operativa en uno de los cuatro trenes de su unidad flotante de almacenamiento y regasificación. Mientras se ejecutan las labores de reparación, la terminal tendrá una capacidad máxima de procesamiento de 400 millones de pies cúbicos diarios, frente a los 533 millones que puede manejar en condiciones normales.

La compañía señaló que los trabajos estarán a cargo de personal especializado y se realizarán bajo protocolos técnicos y de seguridad. Sin embargo, no entregó detalles sobre la causa específica de la falla.

Este nuevo episodio ocurre poco después de otra contingencia registrada a finales de septiembre, cuando una unidad diferente presentó problemas operativos. En esa oportunidad, las gestiones entre el Gobierno y la industria permitieron conseguir el gas requerido antes de que se interrumpiera el suministro a algún agente del mercado.

Estos sectores tendrán prioridad en el suministro de gas

Con el racionamiento programado, el Gobierno busca proteger a los usuarios que dependen del combustible para actividades esenciales. Por eso, la distribución priorizará los hogares, los pequeños comercios, los hospitales y otros servicios contemplados en la regulación.

También se dará prioridad al gas necesario para las estaciones de compresión del sistema de transporte, el gas natural vehicular y las refinerías, bajo las condiciones definidas por las autoridades.

Después de atender esa demanda, el combustible disponible podrá asignarse a otros consumidores con contratos firmes o garantías de suministro continuo, entre ellos las plantas térmicas y determinados usuarios industriales.

Las exportaciones de gas contratadas en firme quedaron en el último nivel de atención durante la contingencia. Además, se establecieron restricciones para evitar que las solicitudes de transporte incrementen los volúmenes diarios inicialmente programados.

El Ministerio de Minas y Energía indicó que estas medidas buscan administrar la disponibilidad de gas mientras se recupera la operación normal de la terminal.