La posible salida de la cárcel de Juan Carlos Mesa Vallejo, conocido como alias Tom, volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre los beneficios que reciben los grandes cabecillas criminales en Colombia.
El hombre, señalado de liderar la estructura delincuencial Los Chatas y de tener una amplia influencia sobre organizaciones ilegales del Valle de Aburrá, podría recuperar su libertad condicional, pese a haber sido condenado a 13 años de prisión.
La noticia generó reacciones en Medellín. Una de ellas fue la del concejal Andrés Tobón, quien recordó que la captura de Mesa Vallejo fue una de las primeras tareas que recibió cuando asumió como secretario de Seguridad durante la primera administración de Federico Gutiérrez.
Una de las capturas más importantes de 2018
La operación para detenerlo se concretó en 2018, cuando celebraba su cumpleaños en una finca de El Peñol, en el Oriente antioqueño. En esa reunión también se encontraba Jhon Jairo Velásquez, alias Popeye.
Mesa Vallejo fue capturado y posteriormente condenado a 13 años de prisión por sus actividades criminales.
Los beneficios que lo tendrían cerca de salir de prisión
El punto que hoy genera controversia es que, según el concejal, alias Tom habría acumulado descuentos en su condena por buen comportamiento, estudio y trabajo, lo que le permitiría solicitar la libertad condicional antes de cumplir el tiempo inicialmente previsto.
Tobón aseguró que, sin esos beneficios, el antiguo cabecilla tendría que permanecer en prisión hasta 2030 o 2031.
También cuestionó que su participación en los espacios de diálogo de la política de Paz Total del Gobierno Petro pudiera haberle representado ventajas para reducir su tiempo de reclusión.
De acuerdo con la información del concejal, Mesa Vallejo estaría próximo a completar el 97 % de la pena y podría quedar en libertad condicional. La decisión final está en manos de un juez.
La expectativa ahora está puesta en la decisión judicial que determinará si uno de los antiguos cabecillas más conocidos del Valle de Aburrá podrá abandonar la cárcel antes de lo previsto.




