Medellín prepara una nueva jornada de adopción de perros y gatos con una propuesta diferente: que sean los animales quienes tengan la oportunidad de elegir a sus futuros tutores.
La tercera adoptatón del año se realizará este domingo 20 de septiembre, de 9:00 a. m. a 3:00 p. m., en el auditorio de Parques del Río, sector occidental, bajo el lema “Un amor a ciegas que deja huella”.
Durante la jornada estarán presencialmente 80 perros y gatos del Centro de Bienestar Animal La Perla, pero la oferta de animales disponibles es mucho mayor. Cerca de 1.800 perros y gatos esperan actualmente por una familia, y también podrán ser conocidos a través de La Perla, los canales oficiales de la Alcaldía de Medellín y sabuesos.com.co.
La campaña nació de una experiencia inspirada en una dinámica que se ha popularizado en redes sociales: diez personas ingresaron a un espacio privado sin conocer previamente qué animal adoptarían. Luego, los perros entraron y tuvieron libertad para acercarse a quien despertara su interés.
Sin importar raza, tamaño, edad o condición médica, los animales interactuaron con los participantes. Algunos fueron directamente hacia una persona; otros recorrieron el lugar antes de encontrar un sitio donde quisieron quedarse.
La idea busca cambiar la manera tradicional de pensar una adopción: no elegir solamente por la apariencia, sino darle la oportunidad al animal de mostrar su personalidad y generar una conexión.
De allí nació el concepto de “dejar huella”. Las marcas de las patas de los perros sobre el cemento serán utilizadas como una especie de camino durante la adoptatón. Cada huella tendrá un código QR que permitirá conocer la historia y personalidad de los animales antes de dar el paso hacia la adopción.
Desde 2024, más de 4.300 animales de diferentes especies han encontrado un hogar en Medellín, mientras cientos de perros y gatos continúan esperando una segunda oportunidad.
La invitación es para quienes estén dispuestos a sumar un nuevo integrante a su familia y descubrir que, algunas veces, el amor puede llegar sin buscarlo y dejar una huella para toda la vida.





