La Academia Nacional de Medicina pidió al Congreso mantener los impuestos saludables que gravan las bebidas azucaradas y determinados productos ultraprocesados, y propuso que la totalidad de los recursos recaudados se destine a financiar programas de salud pública. El pronunciamiento, conocido el 8 de octubre de 2026, se produjo en medio del debate del Proyecto de Ley 012 de 2026, que busca derogar estos gravámenes.

La iniciativa, promovida por los representantes Daniel Briceño y Carol Borda, plantea eliminar los impuestos establecidos en la reforma tributaria de 2022. Frente a esta propuesta, la Academia advirtió que suprimirlos podría debilitar las estrategias de prevención de enfermedades crónicas y reducir los recursos disponibles para atender sus consecuencias.

Academia advierte sobre los riesgos para la salud

La institución señaló que existe evidencia científica que relaciona el consumo frecuente de productos ultraprocesados con problemas de salud como obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, además de algunos tipos de cáncer.

Según la Academia, estas afecciones incrementan las hospitalizaciones, las incapacidades y las muertes prematuras, y generan costos adicionales para las familias y el sistema de salud.

Para respaldar su posición, citó cifras sobre la evolución de la diabetes en Colombia. De acuerdo con los datos mencionados en su pronunciamiento, entre 2013 y 2023 aumentó un 54 % la población del régimen contributivo atendida por esta enfermedad, mientras que las atenciones y prestaciones relacionadas crecieron cerca de un 150 %.

La entidad también recordó que la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de 2015 registró exceso de peso en el 56 % de los adultos colombianos.

Por estas razones, recomendó mantener los impuestos como parte de una estrategia integral de prevención, acompañada de educación nutricional y medidas que faciliten el acceso a alimentos saludables. También respaldó la continuidad de los sellos octogonales que advierten sobre niveles elevados de azúcar, sodio y grasas saturadas en determinados productos.

¿Qué propone el Proyecto de Ley 012 de 2026?

El proyecto busca eliminar del Estatuto Tributario las disposiciones que establecieron los llamados impuestos saludables mediante la Ley 2277 de 2022, correspondiente a la reforma tributaria aprobada durante el Gobierno de Gustavo Petro.

La norma creó gravámenes para las bebidas ultraprocesadas azucaradas y para determinados productos comestibles ultraprocesados que contienen niveles específicos de azúcares añadidos, sodio o grasas saturadas.

La iniciativa es impulsada por Daniel Briceño, del Centro Democrático, y Carol Borda, de Salvación Nacional. Sus promotores cuestionan el impacto de estos cobros en los precios que pagan los consumidores y en la actividad de pequeños comerciantes, tenderos y panaderos.

Borda ha defendido la derogación al considerar que los gravámenes representan una carga adicional para los hogares. “Petro dijo que era para cuidarnos. Nosotros vemos un impuesto más al bolsillo de los colombianos”, afirmó, según la información divulgada sobre el proyecto.

Los promotores también han cuestionado el destino de los recursos recaudados y han planteado reparos sobre su manejo. Estos señalamientos, sin embargo, no constituyen por sí mismos una prueba de irregularidades en la administración de los fondos.

El debate por el precio de los alimentos

Uno de los principales argumentos de quienes apoyan la derogación es que los impuestos encarecen determinados productos y afectan el presupuesto de los hogares.

La Academia Nacional de Medicina controvirtió esa interpretación y sostuvo que los productos ultraprocesados gravados no corresponden, en sentido estricto, a alimentos básicos. También señaló que el comportamiento de los precios de los alimentos responde a diversos factores agrícolas, climáticos y logísticos.

Desde esta perspectiva, la entidad considera que eliminar los impuestos no necesariamente resolvería las causas principales del encarecimiento de la canasta familiar y sí reduciría los ingresos tributarios que podrían respaldar acciones de prevención y atención sanitaria.

Los gravámenes comenzaron a aplicarse de manera gradual después de la reforma tributaria de 2022. El impuesto sobre determinados productos comestibles ultraprocesados alcanzó su tarifa plena en 2025, de acuerdo con la información de contexto citada en el debate.

¿Qué evidencia existe sobre los efectos de los impuestos saludables?

La Academia destacó estudios sobre el mercado colombiano que identificaron reducciones en el contenido de azúcar y sodio de algunos productos entre 2015 y 2024. A juicio de la institución, estos cambios sugieren que los impuestos y el etiquetado pueden incentivar a la industria a reformular sus productos.

También citó una revisión de estudios internacionales que encontró reducciones estadísticamente significativas en las ventas, compras o consumo de productos gravados en la mayoría de las evaluaciones analizadas.

No obstante, los resultados sobre el consumo no equivalen a una medición definitiva del impacto de estos impuestos en la salud de la población colombiana. Para establecer sus efectos sanitarios a largo plazo se requieren evaluaciones que tengan en cuenta el tiempo de aplicación de la política y otros factores que influyen en la alimentación y la salud.

La Academia propone destinar el recaudo a la salud pública

Además de solicitar que se mantengan los gravámenes, la Academia Nacional de Medicina pidió que la totalidad de los recursos recaudados se destine a financiar acciones de salud pública.

La propuesta busca que los ingresos provenientes de estos impuestos respalden estrategias de prevención de enfermedades crónicas y atención de sus consecuencias.

La discusión del Proyecto de Ley 012 de 2026 enfrenta dos posiciones: por un lado, quienes defienden los gravámenes como una herramienta para desincentivar el consumo de productos asociados con enfermedades crónicas; por otro, quienes cuestionan sus efectos sobre los precios, los consumidores y los pequeños comerciantes.

La decisión del Congreso determinará si se mantienen las disposiciones tributarias vigentes o si se modifica la política de impuestos saludables adoptada en 2022.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los impuestos saludables en Colombia?

Son gravámenes creados por la Ley 2277 de 2022 para determinadas bebidas ultraprocesadas azucaradas y productos comestibles con niveles específicos de azúcares añadidos, sodio o grasas saturadas. Su aplicación fue gradual y el impuesto a ciertos ultraprocesados alcanzó su tarifa plena en 2025.

¿Por qué la Academia Nacional de Medicina pide mantener los impuestos saludables?

La Academia sostiene que estos impuestos pueden contribuir a prevenir enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. También afirma que eliminarlos reduciría los recursos disponibles para financiar acciones de salud pública y podría debilitar las estrategias de prevención.

¿Qué propone la Academia hacer con el recaudo de los impuestos saludables?

La Academia Nacional de Medicina propone destinar la totalidad de los recursos recaudados a financiar programas y acciones de salud pública. Además, recomienda complementar los impuestos con educación nutricional, acceso a alimentos saludables y continuidad de los sellos octogonales de advertencia.