La Fuerza Pública realizó en la madrugada del 27 de agosto de 2026 una operación aérea y terrestre en zona rural de El Retorno, Guaviare, contra campamentos atribuidos al Bloque Jorge Suárez Briceño, una facción asociada a alias Calarcá. Según un balance preliminar, la ofensiva dejó ocho muertos y la incautación de 16 armas largas, mientras la operación continúa en desarrollo.

Detalles de la Operación AMÓN

La llamada Operación AMÓN se ejecutó con un bombardeo de precisión seguido por una intervención terrestre de comandos especializados. El objetivo principal fue desmantelar campamentos utilizados por esta estructura armada de las disidencias de las extintas FARC, identificada como el Bloque Jorge Suárez Briceño. Esta facción está vinculada a alias Calarcá, uno de los mandos principales de las disidencias con presencia en varias zonas del sur del país.

Fuentes oficiales indicaron que la ofensiva comenzó en las primeras horas del jueves, con una fase aérea que precedió al despliegue terrestre. Sin embargo, los detalles exactos sobre los medios empleados no han sido confirmados de manera uniforme por todas las fuentes consultadas.

Balance preliminar y material incautado

El reporte inicial atribuido al presidente de la República señaló que hasta el momento se registran ocho personas muertas durante la operación. Además, se incautaron un total de 16 armas largas, compuestas por once fusiles y cinco ametralladoras, junto con abundante material de intendencia que sugiere una capacidad operativa relevante en el campamento atacado.

Medios nacionales como Noticias Caracol y Caracol Radio han confirmado que esta información es preliminar y que la operación seguía en desarrollo al momento de sus reportes. Por ello, las cifras podrían variar conforme se obtengan datos más completos y oficiales.

Contexto y actores involucrados

La ofensiva fue dirigida contra el Bloque Jorge Suárez Briceño, identificado como una estructura armada de las disidencias de las FARC, vinculada a alias Calarcá. Esta facción criminal tiene presencia en varios departamentos del sur del país y es considerada una amenaza significativa para la seguridad regional.

La Fuerza Pública desplegó comandos militares especializados para esta operación que busca debilitar estas estructuras criminales. Según reportes de El Tiempo, las autoridades han descartado afectaciones a civiles durante el operativo, aunque esta información sigue siendo verificada.

La Operación AMÓN representa un esfuerzo estratégico para desarticular las redes armadas ilegales que operan en el Guaviare. Dado que la operación continúa en desarrollo, las autoridades mantienen cautela sobre los detalles y resultados finales. Se espera que en las próximas horas se emitan comunicados oficiales con un balance más completo y definitivo sobre esta ofensiva contra las disidencias asociadas a alias Calarcá.