Una grabación reservada muestra risas durante la versión del antiguo jefe de las Farc; la JEP asegura que nunca avaló su relato
Una grabación hasta ahora reservada volvió a abrir una de las heridas más dolorosas del conflicto colombiano. En las imágenes, Rodrigo Londoño, conocido durante décadas como “Timochenko”, habla ante la Jurisdicción Especial para la Paz sobre el trato que las Farc daban a las personas secuestradas.
La controversia no surgió solamente por sus palabras. Los fragmentos muestran sonrisas, conversaciones y un ambiente distendido durante una diligencia dedicada a esclarecer uno de los crímenes más graves cometidos por la antigua guerrilla.
La senadora María Clara Posada divulgó los videos y aseguró haberlos recibido de una fuente anónima. La grabación corresponde a una versión voluntaria rendida por Londoño el 14 de febrero de 2019, dentro del Caso 01, que investiga la toma de rehenes y otras privaciones graves de la libertad perpetradas por las Farc.
En uno de los apartes, el antiguo comandante guerrillero sostuvo que existían criterios de “buen trato” y que debía garantizarse alimentación a los cautivos. Al preguntarle por la tortura, respondió: “Tortura no, jamás”.
La afirmación choca con los testimonios de quienes sobrevivieron años encadenados, enfermos, amenazados, humillados y sometidos a condiciones inhumanas. También contradice las conclusiones alcanzadas posteriormente por la propia justicia transicional.
La JEP respondió que nunca avaló la versión de que las Farc trataran bien a sus secuestrados. Explicó que pudo existir una directriz interna sobre el supuesto “buen trato”, pero estableció que esa orden no se cumplió. Sus investigaciones documentaron torturas, tratos crueles y degradantes, homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos y violencia sexual.
La jurisdicción también recordó que 63 antiguos integrantes de las Farc fueron imputados por crímenes de guerra y de lesa humanidad dentro del Caso 01. Siete miembros del último Secretariado ya fueron condenados a sanciones propias de hasta ocho años, consistentes en restricciones de derechos y trabajos restaurativos, pero sin prisión.
Esa diferencia entre la dimensión de los delitos y el alcance de las sanciones sigue alimentando la indignación. Ninguna labor restaurativa puede devolver los años perdidos, reparar completamente la dignidad destruida ni borrar el sufrimiento de las familias que esperaron durante años una prueba de vida.
La explicación de la JEP aclara que las palabras de Londoño no fueron aceptadas como verdad judicial. Sin embargo, no resuelve la otra pregunta planteada por las imágenes: si una diligencia sobre secuestros, torturas y homicidios podía desarrollarse con un tono que, visto desde afuera, parece incompatible con el dolor de las víctimas.
Porque una cosa es escuchar la versión de un compareciente para contrastarla y otra muy distinta es permitir que el horror del secuestro termine reducido a una conversación entre sonrisas.
Preguntas frecuentes
¿Qué mostró la grabación reservada sobre la declaración de Timochenko ante la JEP?
La grabación muestra a Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko, hablando sobre el trato que las Farc daban a los secuestrados durante una diligencia de 2019. También se observan risas, sonrisas y un ambiente distendido mientras se trataban crímenes graves.
¿Qué dijo Timochenko sobre el trato a los secuestrados?
Londoño afirmó que existían criterios de “buen trato” y que debía garantizarse la alimentación de los cautivos. Al ser preguntado por la tortura, respondió: “Tortura no, jamás”.
¿La JEP avaló la versión de Timochenko sobre el “buen trato”?
No. La JEP aclaró que nunca avaló esa versión y estableció que, aunque pudo existir una directriz interna, no se cumplió, pues documentó torturas, tratos crueles y degradantes, homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos y violencia sexual.




