En un operativo divulgado por las autoridades, unidades de la Policía Antinarcóticos incautaron 102 kilos de clorhidrato de cocaína ocultos entre materiales de construcción en la terminal marítima de Cartagena. El hallazgo se produjo durante labores de perfilamiento e inspección de mercancías, que permitieron detectar el estupefaciente camuflado en 280 bolsas de mortero, con lo que se evitó que unas 256.000 dosis llegaran a mercados ilegales y se afectaron las finanzas de las redes del narcotráfico en más de $564 millones.
La droga estaba escondida en bolsas de mortero
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, el cargamento correspondía aparentemente a materiales de construcción que serían movilizados a través de la terminal marítima. Sin embargo, la carga presentó señales de riesgo durante el proceso de selección, por lo que fue sometida a una revisión más detallada por parte de los uniformados y del personal encargado del control de mercancías.
La inspección permitió encontrar el clorhidrato de cocaína distribuido y oculto dentro de 280 bolsas de mortero. Esta modalidad busca aprovechar la apariencia legal de productos utilizados en obras y construcciones para dificultar la identificación de los estupefacientes en los controles de puertos, zonas francas y terminales de contenedores.
El procedimiento se originó en las labores de análisis y perfilamiento de carga que adelantan las autoridades en los puntos de salida marítima. Estos filtros permiten identificar inconsistencias o factores de riesgo antes de que las mercancías sean embarcadas, especialmente cuando se trata de productos que pueden ser utilizados para camuflar sustancias ilícitas.
El cargamento representaba un golpe económico para el narcotráfico
Según la Policía, la incautación representa una afectación superior a $564 millones para las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. La cifra corresponde al impacto económico estimado sobre las estructuras criminales que pretendían movilizar el cargamento desde Cartagena hacia mercados ilegales.
Las autoridades también señalaron que el decomiso evitó la distribución de aproximadamente 256.000 dosis de cocaína. Con esta operación, el material incautado quedó a disposición de las entidades competentes, mientras avanzan los procedimientos establecidos para la judicialización y destrucción del estupefaciente, de acuerdo con los protocolos aplicables.
El resultado fue presentado como un nuevo golpe contra las redes dedicadas al narcotráfico y como una muestra de la importancia de reforzar la revisión de mercancías en los terminales marítimos. La modalidad detectada evidencia que las estructuras criminales intentan utilizar cargamentos legales para ocultar cocaína y llevarla hacia rutas internacionales.
Autoridades reforzarán controles en los puertos
La Policía y las entidades encargadas de la vigilancia aduanera indicaron que continuarán fortaleciendo los controles en los puertos y en otros puntos estratégicos de la costa Caribe. El objetivo es afectar las diferentes etapas de la cadena del narcotráfico y evitar que los cargamentos de estupefacientes salgan del país.
Las investigaciones recientes citadas por las autoridades han identificado intentos de camuflar cocaína en arena, escombros, materiales de construcción y otros productos que se movilizan hacia la región Caribe. Por esa razón, los procesos de perfilamiento, inspección física y verificación de mercancías se mantienen como herramientas centrales para detectar posibles envíos ilegales.
El caso de Cartagena se suma a los operativos que buscan impedir el uso de la infraestructura portuaria para el tráfico de drogas. Las autoridades insistieron en que mantendrán la vigilancia sobre las cargas que ingresan y salen de las terminales, con el propósito de cerrar las rutas utilizadas por las organizaciones criminales y reducir su capacidad de enviar cocaína al exterior.





