La divulgación de un fragmento de la declaración que Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, rindió ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en 2019 reavivó la controversia sobre las condiciones de cautiverio de las personas secuestradas por las antiguas Farc-EP.

El coronel retirado Raimundo Malagón, quien permaneció cerca de diez años secuestrado, cuestionó las afirmaciones del antiguo jefe guerrillero sobre la existencia de directrices internas para garantizar una buena alimentación y un trato digno a los cautivos. En declaraciones a Infobae Colombia, calificó esas palabras como “una burla más a las víctimas”.

Ante la polémica, la JEP aclaró que, aunque identificó una directriz interna relacionada con la alimentación y el trato a los secuestrados, su existencia no significa que se hubiera cumplido en los campamentos. El tribunal recordó que las investigaciones documentaron graves violaciones a los derechos humanos y crímenes cometidos durante el cautiverio.

¿Qué dijo Timochenko sobre el trato a los secuestrados?

El video corresponde a una versión voluntaria que Londoño entregó en 2019 dentro del Caso 01 de la JEP, que investiga la toma de rehenes, las graves privaciones de la libertad y otros crímenes cometidos por las Farc-EP.

El fragmento fue divulgado por la senadora María Clara Posada y volvió a poner en discusión las condiciones en las que permanecieron militares, policías y civiles secuestrados por la antigua guerrilla.

Durante la diligencia, Londoño afirmó que la organización tenía “criterios unitarios de buen trato, buena comida”. Según su versión, incluso cuando no había alimentos suficientes para un guerrillero, debía garantizarse la comida de la persona retenida.

También sostuvo: “Tortura no, jamás”, y aseguró que las agresiones físicas y las riñas eran sancionadas internamente.

Estas afirmaciones contrastan con los testimonios de sobrevivientes que han denunciado encadenamientos, aislamiento, falta de atención médica, alimentación deficiente y otros tratos crueles durante el cautiverio. La discusión se centra en la diferencia entre las reglas internas mencionadas por Londoño y las condiciones que, según las víctimas y las investigaciones judiciales, se vivieron en los campamentos.

Raimundo Malagón cuestiona las declaraciones del antiguo jefe guerrillero

Malagón fue secuestrado en 1998 y recuperó la libertad el 2 de julio de 2008 durante la Operación Jaque. Tras conocer el fragmento de la declaración de Londoño, cuestionó tanto sus afirmaciones como la actitud que, según su interpretación, mostró durante la diligencia.

“Una burla más a las víctimas” y “una impunidad premeditada” fueron algunas de las expresiones utilizadas por el coronel retirado en su conversación con Infobae Colombia.

Malagón también interpretó las risas y la tranquilidad de Londoño durante la diligencia como señales de un supuesto entendimiento previo sobre el desarrollo de la audiencia. Esa apreciación corresponde a su opinión personal y no constituye una conclusión judicial sobre la actuación de la JEP.

Para contrastar la versión del “buen trato”, el exmilitar recordó las condiciones que enfrentó durante su cautiverio y mencionó el caso de John Frank Pinchao, quien escapó de las Farc en 2007 después de permanecer varios años secuestrado.

Malagón también relató que, durante su propio cautiverio, recibió alimentos preparados con aceite de cerdo en estado de descomposición. Según explicó, esa experiencia refleja las condiciones de alimentación que padecieron algunos secuestrados.

La aclaración de la JEP: la directriz no garantizó un trato digno

La Jurisdicción Especial para la Paz explicó que la declaración de Londoño hizo parte de una etapa inicial de versiones voluntarias dentro del Caso 01. Estas diligencias buscan recoger información de los comparecientes, que posteriormente se contrasta con otros elementos probatorios.

Según el tribunal, la investigación identificó una directriz interna que hacía referencia al trato adecuado de las personas cautivas. Sin embargo, esa orientación no se aplicó de manera efectiva en los lugares de cautiverio.

La JEP señaló que los responsables de la vigilancia de los secuestrados tuvieron un amplio margen de decisión sobre sus condiciones de reclusión. Esa situación facilitó abusos y permitió la comisión de torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes, homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados y actos de violencia sexual.

La jurisdicción explicó que las versiones de los antiguos comandantes fueron contrastadas con testimonios de víctimas, documentos, videos, investigaciones de la justicia ordinaria y material periodístico.

Por esa razón, la existencia de una regla interna sobre alimentación o trato no constituye, por sí sola, prueba de que los secuestrados recibieran condiciones dignas.

Las víctimas fueron clave en el proceso judicial

La JEP ha señalado que los relatos de las víctimas fueron fundamentales para reconstruir los hechos e imputar responsabilidades a integrantes del antiguo Secretariado de las Farc-EP.

Entre los testimonios considerados en el Caso 01 se encuentran los de Malagón y otros integrantes de la Fuerza Pública que permanecieron secuestrados durante años, como el general Luis Mendieta y el sargento César Augusto Aranguren.

En el Auto 19 de 2021 y en la resolución de conclusiones de noviembre de 2022, la jurisdicción atribuyó a los siete integrantes del antiguo Secretariado responsabilidad por crímenes de guerra y de lesa humanidad relacionados con la toma de rehenes y las graves privaciones de la libertad, además de otras conductas documentadas durante la investigación.

La JEP informó también que 634 integrantes de la Fuerza Pública y sus familiares estaban acreditados como víctimas directas e indirectas en el Caso 01, según las cifras citadas en su pronunciamiento.

El tribunal ha sostenido que las víctimas, tanto civiles como militares y policías, tienen derecho a participar en el proceso y a que sus relatos sean considerados en la reconstrucción de los hechos.

La divulgación del video de 2019 reabrió el debate sobre las declaraciones de Londoño, pero no modifica por sí misma las conclusiones judiciales del Caso 01. La controversia sigue girando alrededor de la diferencia entre las reglas internas que el antiguo jefe guerrillero afirmó que existían y los testimonios y pruebas sobre las condiciones reales de cautiverio.

Preguntas frecuentes

¿Qué afirmó Timochenko sobre el trato a los secuestrados de las Farc-EP?

Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, afirmó ante la JEP que existían criterios internos para garantizar buen trato y buena alimentación a las personas retenidas. También sostuvo que la tortura estaba prohibida y que las agresiones físicas eran sancionadas.

¿Qué respondió el coronel Raimundo Malagón a las declaraciones de Timochenko?

Raimundo Malagón, quien permaneció cerca de diez años secuestrado, calificó las declaraciones como “una burla más a las víctimas” y habló de una “impunidad premeditada”. El coronel retirado contrastó esa versión con las condiciones de cautiverio que vivió y con los testimonios de otros sobrevivientes.

¿Qué aclaró la JEP sobre la directriz de buen trato a los secuestrados?

La JEP explicó que identificó una directriz interna sobre alimentación y trato adecuado, pero aclaró que su existencia no demuestra que se hubiera cumplido en los campamentos. Según el tribunal, las investigaciones documentaron torturas, tratos crueles, homicidios, desapariciones forzadas y otras graves violaciones.