Después de una inversión de más de $6.552 millones, uno de los espacios más representativos de Rionegro fue renovado. La intervención recuperó elementos que hacen parte de su identidad, protegió sus árboles y dejó al descubierto vestigios que cuentan cómo era este lugar décadas atrás.

Hoy, ese escenario vuelve a ser protagonista con la entrega de una renovación que busca preservar su esencia y ofrecer mejores espacios para la comunidad.

La Alcaldía de Rionegro destinó $6.552.535.151 para recuperar este emblemático punto de encuentro. Los trabajos incluyeron la restauración de las rejas metálicas, las bancas y sus piezas de madera, además de la escultura en bronce del general José María Córdova, que permanece en el parque desde 1920.

Uno de los elementos que se mantuvo fue el quiosco francés, conocido por ser el tradicional quiosco de retretas. Su diseño original fue conservado como parte del patrimonio arquitectónico del lugar.

Los descubrimientos que dejó la intervención

Las obras también permitieron encontrar rastros de otras épocas. En mayo de 2026 aparecieron antiguos jardines, tuberías de barro y fragmentos de objetos elaborados en cerámica, vidrio y metal.

Estos hallazgos arqueológicos aportan información sobre las transformaciones que ha tenido el parque a lo largo del tiempo y recuerdan que bajo este espacio público también permanece una parte importante de la memoria del corregimiento.

La renovación sumó nuevos elementos, como una fuente de agua construida en piedra Barichara y pasarelas con piedra redonda de distintas tonalidades. Además, se reutilizó parte de la piedra del antiguo parque y se conservaron las zonas destinadas a los juegos infantiles.

Un espacio donde la naturaleza también tiene protagonismo

Otro de los aspectos centrales del proyecto fue la protección de los árboles y las especies vegetales que caracterizan este lugar. El falso pimiento, considerado uno de los ejemplares más antiguos y representativos del parque, hace parte de la riqueza natural que se buscó preservar.

A su alrededor también se encuentran especies como la ceiba rosada, el chaquiro, el arrayán, el cedro de montaña, el guayacán amarillo y la palma payanesa, entre otras.

Estos árboles no solo hacen parte del paisaje. También ofrecen sombra, ayudan a regular la temperatura y sirven de refugio para diferentes especies de aves e insectos.

Un lugar con más de tres siglos de historia

La importancia de San Antonio de Pereira va más allá de su reconocimiento como destino gastronómico y turístico del Oriente antioqueño. Sus orígenes se remontan al siglo XVII, cuando comenzó a consolidarse como un pueblo de indios.

Entre sus principales referentes está el templo de San Antonio de Pereira, construido entre 1725 y 1775 y reconocido por su retablo barroco mestizo. El parque, por su parte, recibió en 1985 el reconocimiento como la plaza más bonita de Antioquia.

La Alcaldía de Rionegro realizará la entrega oficial del parque este viernes, a las 5:00 de la tarde. La invitación está abierta para los habitantes del corregimiento, las familias del municipio y quienes visitan esta zona del Oriente antioqueño.

Con su renovación, este espacio se prepara para recibir nuevas generaciones y seguir siendo escenario de encuentros, tradiciones y recuerdos, sin dejar atrás los elementos que lo han convertido en un símbolo de San Antonio de Pereira.