El empresario colombiano Álvaro Enrique Pulido Vargas, señalado como socio comercial de Álex Saab, quedó bajo custodia de Estados Unidos tras ser trasladado desde Venezuela, donde permanecía detenido por una investigación sobre corrupción en Petróleos de Venezuela (PDVSA). El movimiento fue reportado este domingo 11 de octubre de 2026, hora de Colombia, y su primera comparecencia ante un tribunal federal de Miami está prevista para el martes 13 de octubre.

Pulido fue retirado de la cárcel El Rodeo I, ubicada en el estado venezolano de Miranda, en una operación vinculada con la Administración para el Control de Drogas (DEA). Una portavoz de un grupo de trabajo de seguridad nacional estadounidense confirmó a Associated Press que la investigación fue liderada por la DEA, el FBI y Homeland Security Investigations (HSI).

Las autoridades estadounidenses no han explicado públicamente cómo salió Pulido de Venezuela ni bajo qué mecanismo fue entregado. Hasta el cierre de los reportes conocidos este domingo, el Gobierno venezolano tampoco había emitido una versión oficial sobre el traslado.

La noticia fue revelada inicialmente por el diario El Tiempo, que citó fuentes federales, y posteriormente fue recogida por El Colombiano y otros medios de comunicación.

Pulido, quien también habría utilizado el nombre de Germán Enrique Rubio Salas, es acusado por la Fiscalía de Estados Unidos de participar junto con Saab en una red de empresas que obtuvo contratos del programa venezolano de alimentos Clap. De acuerdo con una acusación formal presentada por el Departamento de Justicia en 2019, ambos habrían conspirado para lavar aproximadamente 350 millones de dólares provenientes de un esquema de sobornos relacionado con contratos y operaciones financieras en Venezuela.

El empresario fue detenido en Venezuela en 2023, en medio de una investigación contra una presunta trama de corrupción en PDVSA conocida como “PDVSA-Cripto”. En Estados Unidos enfrenta cargos federales por lavado de activos y fraude.

La audiencia prevista en Miami deberá establecer las condiciones iniciales del proceso y garantizar los derechos de Pulido. Las acusaciones en su contra aún deben ser examinadas y resueltas por los tribunales estadounidenses.