El Ejército Nacional informó sobre la destrucción de un laboratorio clandestino presuntamente utilizado para el procesamiento de pasta base de coca en la vereda Platanillo, zona rural de Puerto Caicedo, Putumayo. Esta operación, liderada por las tropas de la Brigada 27, se enmarca dentro de las acciones para afectar las economías ilícitas de los grupos armados ilegales que operan en esta región del país.

Destrucción del laboratorio y hallazgo de insumos

Durante el operativo, las tropas localizaron y destruyeron una estructura clandestina donde se procesaba pasta base. En el lugar fueron encontrados 440 galones de pasta base de coca en proceso, junto con 90 galones de gasolina y otros insumos necesarios para la elaboración de derivados de la hoja de coca. Estos elementos evidencian la capacidad logística instalada para la producción de estupefacientes en esta zona del Putumayo, afectada históricamente por cultivos ilícitos y corredores del narcotráfico.

Presunta relación con la Segunda Marquetalia

Las autoridades atribuyen la infraestructura ilegal a presuntos integrantes del GAO-r Segunda Marquetalia. Aunque esta vinculación se mantiene como una presunción basada en reportes oficiales, la destrucción del laboratorio representa un golpe significativo a las capacidades logísticas, productivas y financieras de esta estructura armada. La acción busca debilitar las fuentes de financiación que sostienen las actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico en el sur del país.

Continuidad operativa para combatir economías ilícitas

El Ejército Nacional confirmó que las operaciones en la zona continúan con el propósito de identificar y neutralizar otros puntos utilizados para la producción de estupefacientes. Esta estrategia forma parte de un dispositivo de control territorial que busca afectar las rentas criminales vinculadas a los grupos armados ilegales en Putumayo, fortaleciendo así la seguridad y el orden en una región afectada por el narcotráfico.

En conclusión, la destrucción del laboratorio clandestino en Puerto Caicedo evidencia el compromiso institucional para combatir las economías ilícitas que sustentan a grupos armados como la Segunda Marquetalia. Esta operación no solo afecta la producción de droga, sino que también contribuye a reducir la influencia criminal en una zona históricamente golpeada por el narcotráfico y la violencia.