La situación de los habitantes de calle en Medellín vuelve a generar una alerta de las autoridades. La Personería Distrital advirtió sobre un incremento atípico de esta población, una crisis relacionada con la salud mental y una falta de información que dificulta hacer seguimiento a quienes requieren atención del Distrito.

Desde la Personería de Medelín se hizo una Alerta Institucional Preventiva dirigida a las secretarías de Inclusión Social y Familia, Salud, Seguridad y Convivencia, y Paz y Derechos Humanos.

La advertencia llega además en un momento clave: la política pública para habitantes de calle que estuvo vigente entre 2017 y 2025 ya venció, mientras la ciudad enfrenta un aumento significativo en la demanda de atención.

Según la investigación realizada por la Personería, el censo del DANE de 2019 identificó 3.214 habitantes de calle en Medellín. Sin embargo, durante 2025 el Sistema de Atención registró 15.509 atenciones básicas.

La cifra no significa necesariamente que existan 15.509 personas distintas, pues corresponde a atenciones registradas. Precisamente ahí aparece uno de los principales problemas advertidos por el Ministerio Público: la falta de una caracterización completa que permita saber quiénes son, cuáles son sus necesidades y qué atención han recibido.

De acuerdo con la investigación, solamente 6.292 personas cuentan con una caracterización socioeconómica completa, lo que representa menos de la mitad de quienes han sido atendidos y deja a más del 43 % sin un registro detallado para un seguimiento integral.

Consumo de drogas y salud mental, entre las principales preocupaciones

La Personería también puso la lupa sobre las condiciones de salud de esta población.

De acuerdo con los datos recopilados durante la investigación, el 89,7 % de las personas caracterizadas registra consumo de sustancias psicoactivas. Además, más del 24 % presenta enfermedades psiquiátricas o trastornos relacionados con la salud mental.

Para la entidad, estas condiciones requieren una respuesta que no se limite a la atención básica en las calles, sino que permita garantizar continuidad en los procesos de salud, acompañamiento social y seguimiento de cada caso.

La Personería advierte que la falta de trazabilidad puede terminar afectando el acceso efectivo a los servicios y dificultar que las diferentes dependencias del Distrito conozcan qué ha ocurrido con una persona después de recibir una primera atención.

Habitantes de calle estarían siendo instrumentalizados por grupos delincuenciales

Otro de los puntos que genera preocupación es la relación entre algunos habitantes de calle y estructuras delincuenciales.

La investigación de la Personería señala que esta población estaría siendo instrumentalizada por Grupos Delictivos Organizados (GDO) para actividades como transporte de armas, distribución de drogas o labores de vigilancia informal.

La entidad identificó esta situación en sectores de comunas como La Candelaria, Laureles, El Poblado y Guayabal.

La advertencia pone sobre la mesa una problemática que va más allá de la atención social y que también tiene implicaciones en materia de seguridad y derechos humanos, debido a la vulnerabilidad en la que se encuentran estas personas frente a las estructuras criminales.