Foto cortesía Angela Ponce – Reuters
La carrera por la Presidencia de Perú continúa completamente abierta. Cuando ya se ha escrutado más del 98% de las actas de la segunda vuelta electoral, la diferencia entre los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez sigue siendo mínima, manteniendo al país en una prolongada espera por conocer quién será el próximo jefe de Estado.
Los datos más recientes de la autoridad electoral muestran a Fujimori con una ligera ventaja de apenas 1.303 votos sobre Sánchez, una distancia que representa una fracción mínima del total de sufragios depositados durante la jornada electoral y que convierte esta elección en una de las más ajustadas de las últimas décadas.
La estrechez del resultado ha llevado a que más de 1.600 actas impugnadas entren en proceso de revisión, un procedimiento que podría modificar el resultado final y que mantiene la atención de los partidos políticos, observadores internacionales y ciudadanos.
Debido a este escenario, las autoridades electorales han advertido que la proclamación oficial del ganador podría tardar más de dos semanas. Mientras continúa el escrutinio, los dos sectores políticos han optado por enviar mensajes de prudencia.
Entretanto, el Gobierno peruano hizo un llamado a la serenidad. El canciller Carlos Pareja confirmó que el material electoral proveniente del exterior llegó sin contratiempos y destacó el compromiso democrático mostrado hasta ahora por los candidatos y sus equipos de campaña.
Con millones de votos ya contabilizados y una diferencia que apenas supera el millar de sufragios, Perú continúa a la espera de un resultado definitivo que podría tardar varios días más en conocerse y que mantiene en vilo a toda la nación.

