Embalses de Colombia se recuperan lentamente: ahorrar energía será clave para evitar racionamientos

Las lluvias registradas en octubre frenaron la caída de los embalses en Colombia y permitieron una recuperación moderada de las reservas de agua. Sin embargo, los niveles continúan por debajo de las metas de seguridad para afrontar la temporada seca, en medio del fenómeno de El Niño y una demanda eléctrica elevada.

Entre el 8 y el 13 de octubre de 2026, el nivel agregado de los embalses pasó del 74,8 % al 75,7 % de su capacidad. Aunque este aumento representa un alivio para el sistema eléctrico, todavía no es suficiente para descartar posibles dificultades de abastecimiento hacia finales de año.

Por esta razón, el ahorro de electricidad y el seguimiento a la generación hidráulica y térmica siguen siendo fundamentales para preservar las reservas durante las próximas semanas.

Las lluvias detuvieron la caída de los embalses

Durante varias semanas de septiembre y comienzos de octubre, los embalses del país perdieron agua casi a diario. La situación empezó a cambiar con el aumento de las precipitaciones y de los aportes hídricos a los sistemas que abastecen las centrales hidroeléctricas.

Los registros meteorológicos analizados para ese periodo mostraron un incremento de la lluvia promedio diaria, que pasó de 4,9 a 10,5 milímetros. También aumentó la proporción de estaciones que registraron precipitaciones, del 41 % al 69 %.

Sin embargo, estos datos reflejan cambios en las condiciones meteorológicas de las estaciones analizadas y no representan una medición directa de las lluvias en todas las cuencas que alimentan los embalses.

La recuperación depende tanto de los aportes de los ríos como de la cantidad de agua utilizada para generar electricidad. Por eso, las precipitaciones recientes representan un alivio, pero todavía no garantizan una recuperación sostenida de las reservas.

Los niveles continúan por debajo de la meta de seguridad

Aunque los embalses comenzaron a recuperarse, el sistema todavía no alcanza la senda de referencia utilizada para evaluar la seguridad del abastecimiento eléctrico.

El 13 de octubre, las reservas se encontraban en el 75,7 % de su capacidad, frente a una referencia del 77,9 % para esa fecha. La diferencia era de 2,2 puntos porcentuales.

La brecha se había reducido frente a los primeros días de octubre, cuando superaba los tres puntos. No obstante, el nivel agregado llevaba más de tres meses por debajo de la meta de referencia.

Además, las exigencias aumentan a medida que se acerca la temporada seca. La senda de referencia establece que los embalses deberían alcanzar el 82,5 % hacia finales de noviembre.

Esto significa que el sistema necesita acumular más agua durante las próximas semanas para contar con un margen suficiente ante una posible reducción de las lluvias.

El fenómeno de El Niño aumenta la presión sobre el sistema eléctrico

El panorama exige atención porque el fenómeno de El Niño puede reducir las precipitaciones en regiones como la Andina y la Caribe durante el último trimestre del año y los primeros meses de 2027.

En un país con una participación importante de la generación hidroeléctrica, unas lluvias inferiores a las habituales pueden reducir los aportes a los embalses y obligar a utilizar con mayor intensidad otras fuentes de generación.

Entre el 9 y el 13 de octubre, los aportes hídricos equivalieron aproximadamente al 70 % de lo que suele recibirse en esas fechas.

Por eso, el aumento reciente de las reservas debe interpretarse como una recuperación parcial, no como una señal de que el riesgo de desabastecimiento haya desaparecido.

Colombia estuvo cerca de enfrentar dificultades de abastecimiento

Los días 28 y 29 de septiembre, el sistema eléctrico colombiano habría enfrentado dificultades para cubrir la demanda durante las horas de mayor consumo, de acuerdo con reportes del sector.

Las maniobras operativas de última hora, incluida la generación adicional de Hidroituango, contribuyeron a evitar una situación de racionamiento de emergencia.

El episodio puso de relieve la importancia de contar con suficiente generación disponible para atender los momentos de mayor demanda, especialmente cuando las reservas hídricas son limitadas.

Sin embargo, que los embalses estén por debajo de la senda de referencia no significa que vaya a producirse automáticamente un racionamiento. Se trata de una señal de alerta que exige seguimiento a las condiciones de generación, las reservas y el comportamiento del consumo.

Las plantas térmicas cumplen una función de respaldo

Cuando la generación hidroeléctrica se ve limitada por la disponibilidad de agua, las centrales térmicas pueden aportar electricidad utilizando combustibles como gas, carbón y combustibles líquidos.

Estas plantas cumplen una función importante para respaldar el sistema durante los periodos de menor generación hidráulica. No obstante, su operación también depende de la disponibilidad de combustibles, las condiciones técnicas y los costos de generación.

El mayor uso de las térmicas puede incrementar los costos de producir electricidad. Por eso, conservar agua en los embalses ayuda a reducir la presión sobre el sistema y a disponer de reservas para los periodos en los que las condiciones climáticas sean menos favorables.

¿Por qué ahorrar energía puede ayudar a evitar racionamientos?

El ahorro de electricidad permite reducir la cantidad de energía que debe producir el sistema y, en determinadas condiciones, disminuir el agua que las centrales hidroeléctricas necesitan utilizar para atender la demanda.

Cada reducción del consumo contribuye a aliviar la presión sobre los recursos de generación disponibles, aunque el efecto depende de las condiciones operativas del sistema.

Entre las medidas que pueden adoptar los hogares y las empresas están:

  1. Apagar las luces que no se utilizan.
  2. Desconectar equipos que permanecen encendidos sin necesidad.
  3. Aprovechar la iluminación natural.
  4. Utilizar eficientemente los sistemas de refrigeración y otros aparatos de alto consumo.
  5. Evitar el desperdicio de electricidad durante las horas de mayor demanda.

El ahorro individual no resuelve por sí solo los desafíos del sistema eléctrico, pero, sumado a las medidas de generación y regulación, puede contribuir a preservar las reservas.

La recuperación dependerá de las lluvias y del consumo

El aumento de las precipitaciones permitió que los embalses dejaran de caer y comenzaran a recuperarse. Sin embargo, el nivel registrado a mediados de octubre todavía estaba por debajo de la referencia prevista para esa fecha y lejos del objetivo establecido para finales de noviembre.

La evolución de las reservas dependerá de que los aportes hídricos se mantengan, de la disponibilidad de generación térmica y del comportamiento de la demanda eléctrica.

La recuperación de los embalses todavía no permite descartar dificultades de abastecimiento a finales de 2026, pero tampoco significa que exista un racionamiento nacional confirmado. El objetivo de las medidas preventivas es conservar el margen de seguridad del sistema y evitar que las condiciones obliguen a adoptar restricciones más severas.

Preguntas frecuentes

¿En qué nivel estaban los embalses de Colombia el 13 de octubre de 2026?

Los embalses se encontraban en el 75,7 % de su capacidad, frente a una senda de referencia del 77,9 % para esa fecha.

¿Las lluvias recientes eliminaron el riesgo de racionamiento?

No. Las lluvias frenaron la caída de las reservas y permitieron una recuperación moderada, pero los niveles seguían por debajo de las metas de referencia. El riesgo depende también de las precipitaciones futuras, la generación disponible y la demanda eléctrica.

¿Qué pueden hacer los colombianos para ayudar a proteger las reservas de energía?

Pueden reducir el consumo innecesario, apagar luces y equipos que no estén utilizando y mejorar la eficiencia energética en hogares y empresas. Estas acciones ayudan a disminuir la presión sobre el sistema eléctrico y complementan las medidas adoptadas para proteger las reservas.