Una operación conjunta de la Fuerza Pública en Antioquia permitió la desarticulación de una estructura dedicada al robo de hidrocarburos del poliducto Sebastopol–Medellín, con la captura de 10 personas y pérdidas estimadas superiores a 8.000 millones de pesos para Ecopetrol.

Operativo contra el hurto de combustible en el poliducto Sebastopol–Medellín

El operativo fue desarrollado por unidades del Ejército Nacional en coordinación con otras instituciones de la Fuerza Pública. La acción se centró en el poliducto Sebastopol–Medellín, una infraestructura estratégica para el transporte de combustibles en Antioquia. En este corredor se habría consolidado una red criminal especializada en la extracción ilegal de hidrocarburos mediante conexiones clandestinas y maniobras logísticas que facilitaban el apoderamiento y la distribución del combustible dentro de circuitos ilícitos.

Las autoridades señalaron que el combustible sustraído se integraba a diversas economías criminales, con posible participación de una subestructura del Clan del Golfo. Los detenidos fueron puestos a disposición de la justicia para que se defina su responsabilidad individual dentro del proceso investigativo.

Impacto económico y vínculos con economías ilegales

Según información oficial, las actividades ilegales habrían generado pérdidas superiores a 8.000 millones de pesos para Ecopetrol, cifra que refleja el impacto económico del hurto de hidrocarburos sobre la empresa estatal y la economía legal. Voceros del sector han respaldado las medidas anunciadas por el Ejecutivo para enfrentar este fenómeno, advirtiendo que la extracción ilegal afecta la sostenibilidad de la industria, reduce ingresos municipales por sobretasas y limita la capacidad estatal para financiar inversión social e infraestructura.

El presidente Abelardo De la Espriella destacó que el robo de combustible no solo afecta directamente a Ecopetrol y las finanzas públicas, sino que además alimenta economías ilegales vinculadas a la minería ilícita y al procesamiento de cocaína. El combustible hurtado sería un insumo clave para estas actividades extractivas sin control y para laboratorios dedicados a la producción de drogas. Las ganancias obtenidas mediante su comercialización clandestina fortalecerían estructuras criminales consolidadas.

Relación con el Clan del Golfo y estrategia integral del Estado

Uno de los elementos sensibles de la investigación es la posible conexión de esta red con una subestructura del Clan del Golfo, considerado uno de los principales grupos armados ilegales del país. Según los elementos recopilados, cerca del 20 % de las ganancias obtenidas por esta actividad ilícita habrían terminado en manos de integrantes de esta organización, evidenciando el vínculo entre el hurto de hidrocarburos y otras fuentes de financiación criminal.

El presidente De la Espriella ha insistido en una respuesta integral del Estado frente al hurto de combustibles, involucrando a las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, Ecopetrol, la Fiscalía y otras entidades para atacar toda la cadena de la economía criminal: desde la extracción y manipulación ilegal en los ductos hasta el almacenamiento, transporte y comercialización clandestina del combustible.

Las capturas se suman a otras acciones recientes contra estructuras asociadas al Clan del Golfo en diferentes regiones, con operativos para detener presuntos cabecillas encargados de la dirección operativa y manejo financiero. La desarticulación en Antioquia forma parte de una estrategia amplia para debilitar la capacidad económica y logística de estos grupos, reduciendo sus fuentes de recursos e influencia territorial.

Las autoridades continúan con las investigaciones para establecer responsabilidades individuales y posibles nuevas conexiones con redes mayores. Mientras tanto, Ecopetrol mantiene su alerta sobre el crecimiento del hurto de hidrocarburos y coordina acciones con la Fuerza Pública para detectar tomas clandestinas, destruir infraestructura ilegal y recuperar combustibles sustraídos.

En el ámbito regional, dirigentes y autoridades han advertido que el hurto de combustibles y la presencia del Clan del Golfo se suman a factores de violencia que afectan a las comunidades, incluyendo desplazamientos y disputas por control territorial. Por ello, el Gobierno nacional y la Gobernación de Antioquia combinan operativos con mecanismos de investigación, judicialización y políticas preventivas para proteger infraestructura crítica y poblaciones vulnerables.