Las autoridades colombianas asestaron un golpe significativo al narcotráfico en el departamento de Nariño, tras inhabilitar un complejo dedicado a la producción de cocaína en el municipio de La Tola. Esta operación conjunta entre la Policía Nacional, a través de la Dirección de Antinarcóticos (DIRAN), y la Armada Nacional, permitió incautar cerca de una tonelada de droga terminada, así como insumos líquidos y sólidos utilizados en el procesamiento, afectando las finanzas criminales en aproximadamente 3.900 millones de pesos.
Intervención estratégica en La Tola contra la producción de cocaína
El operativo se desarrolló en la costa pacífica de Nariño, una región históricamente afectada por el narcotráfico y la presencia de grupos armados ilegales. Las autoridades lograron inhabilitar un complejo con capacidad para producir hasta tres toneladas de droga al mes, que se proyectaba transportar hacia la frontera con Ecuador. En el lugar fueron incautados 859 kilos de cocaína, 2.837 galones de insumos líquidos y 570 kilos de insumos sólidos, evidenciando que no se trataba de un laboratorio artesanal sino de una infraestructura organizada y con logística para sostener operaciones continuas.
Coordinación interinstitucional para golpear las finanzas criminales
La acción fue adelantada por la Policía Nacional a través de la DIRAN, en coordinación con la Armada Nacional, demostrando un esfuerzo conjunto entre fuerzas de tierra y mar para afectar la cadena de producción y transporte de cocaína en esta región. Según el Gobierno colombiano, esta operación forma parte de una ofensiva más amplia contra las economías ilícitas vinculadas a las disidencias de las FARC y otras organizaciones criminales. Además, se resaltó que la afectación económica estimada asciende a cerca de 3.900 millones de pesos, cifra que refleja el valor estimado de la droga decomisada y la producción evitada al neutralizar esta infraestructura.
Vinculación con disidencias y el impacto en la seguridad regional
Las autoridades indicaron que el complejo intervenido estaba vinculado a la estructura narcoterrorista “Alan Rodríguez” del Estado Mayor Central (EMC), perteneciente a las disidencias de las FARC. La organización que operaba el laboratorio pagaba por su producción criminal a dicha estructura, lo que evidencia una relación directa entre la producción de cocaína y un grupo armado ilegal con presencia en Nariño. Esta vinculación es parte de una estrategia gubernamental para atacar simultáneamente la capacidad militar y las fuentes financieras de estas disidencias. Con esta operación se logró impedir que aproximadamente 2,2 millones de dosis llegaran a los mercados de consumo, impactando así no solo la oferta internacional sino también el microtráfico local.
Este golpe al narcotráfico en La Tola se suma a otros operativos recientes reportados por el Ministerio de Defensa, donde se han registrado miles de capturas, neutralización de cabecillas, incautación de decenas de toneladas de estupefacientes y erradicación significativa de cultivos ilícitos en todo el país. La costa pacífica de Nariño continúa siendo una zona crítica en la geografía del narcotráfico colombiano debido a su combinación de cultivos ilícitos, presencia armada y rutas estratégicas hacia Ecuador y puertos del Pacífico. La intervención sobre este complejo representa un intento concreto por cortar uno de los eslabones clave en el tránsito internacional de cocaína, fortaleciendo así las acciones contra las economías ilícitas que financian armas y terrorismo en la región.





