Foto cortesía X @PazUrbanaCo
El proceso de Paz Urbana que durante casi tres años reunió al Gobierno Nacional con representantes de estructuras criminales recluidos en la cárcel La Paz de Itagüí quedó en el centro de una nueva controversia, luego de que se conocieran versiones sobre la supuesta terminación del denominado Espacio de Conversación Sociojurídico, uno de los principales componentes de la política de Paz Total.
La información surgió en medio del cambio de gobierno, pocos días después de la elección presidencial de Abelardo de la Espriella, y generó preocupación entre organizaciones y sectores que han acompañado el proceso.
Tras conocerse estas versiones, la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (CORPADES) emitió un comunicado en el que solicitó claridad sobre el futuro de los espacios de diálogo que funcionan en Antioquia. La organización aseguró haber conocido información según la cual se habría decidido poner fin a los escenarios de conversación desarrollados en el marco de la Paz Total y pidió un pronunciamiento oficial de las autoridades competentes.
CORPADES también planteó interrogantes sobre el futuro de los acuerdos alcanzados, los protocolos para una eventual terminación de las mesas de diálogo y las medidas que se adoptarán para garantizar la continuidad de los esfuerzos encaminados a la reducción de la violencia en los territorios.
Sin embargo, horas después de que comenzaran a circular las versiones sobre el cierre del proceso, desde la cuenta oficial de X de la Mesa de Diálogos de Paz Urbana se desmintió esa información.
«Esta información es falsa, le solicitamos a los medios no mentir ni desinformar. Les recordamos que la Constitución Política exige sobre la libertad de prensa que la información sea verídica. Que antes de publicar deben verificar», señalaron a través de la red social.
La Mesa de Paz Urbana fue instalada en 2023 como una iniciativa inédita para establecer canales de diálogo con las principales estructuras criminales del Valle de Aburrá. Durante estos años se anunciaron compromisos de reducción de violencias, acuerdos parciales y propuestas orientadas a construir mecanismos de sometimiento o tránsito hacia la legalidad.
El proceso, no obstante, también enfrentó momentos de tensión, especialmente tras el escándalo generado por la realización de una fiesta vallenata dentro de la cárcel La Paz de Itagüí y un operativo realizado en el centro carcelario donde se encontraron objetos no permitidos, situaciones que provocaron cuestionamientos públicos y una suspensión temporal de las conversaciones.
Por ahora, mientras CORPADES pide explicaciones sobre el futuro de los diálogos, la propia Mesa de Paz Urbana asegura que las versiones sobre su terminación no corresponden a la realidad. La expectativa se centra ahora en un pronunciamiento oficial del Gobierno Nacional que permita aclarar el estado actual de uno de los procesos más representativos de la política de Paz Total en el Valle de Aburrá.

