El terremoto que golpeó el occidente colombiano el pasado 10 de agosto dejaría pérdidas económicas cercanas a los 30 billones de pesos, según la primera estimación revelada por el presidente Abelardo De La Espriella.

El mandatario colombiano, aseguró que aproximadamente $24,5 billones corresponden a daños en edificaciones, mientras otros $5,5 billones estarían relacionados con infraestructura.

La cifra todavía es preliminar y deberá modificarse a medida que avance la evaluación en los territorios afectados; sin embargo, permite dimensionar por primera vez el tamaño económico de la tragedia y anticipa uno de los mayores desafíos para el recién posesionado Gobierno.

De acuerdo con el último balance, el terremoto ha dejado en el país 280 fallecidos, más de 4.000 heridos y 143 personas desaparecidas; aunque las cifras territoriales continúan actualizándose y otros reportes posteriores manejan balances distintos.

La reconstrucción deberá incluir viviendas, hospitales, colegios, vías y demás infraestructura pública afectada, en momentos en que el Gobierno también enfrenta importantes restricciones fiscales.