Mientras los colombianos debaten sobre política internacional, una amenaza silenciosa y mucho más cercana avanza sobre el territorio nacional sin que las autoridades logren contenerla. El Fenómeno de El Niño ha dejado de ser un pronóstico meteorológico para convertirse en la mayor amenaza para la estabilidad económica y energética del país de cara a 2027.
La ecuación es tan simple como aterradora: sin lluvia no hay energía hidroeléctrica, y sin agua no hay cosechas. El resultado será un doble golpe que promete castigar a las clases medias y vulnerables con apagones programados y alimentos a precios históricos.
1. El Fantasma del Apagón: Las reservas caen a mínimos preocupantes
Colombia es un país que depende del agua para encender la luz; cerca del 70% de nuestra energía proviene de las hidroeléctricas. Sin embargo, las cifras de octubre de 2026 han encendido todas las alarmas en el Gobierno Nacional.
Para el 11 de octubre, los embalses de energía del país cayeron al 75,13 % de su capacidad, un descenso abrupto si se compara con el 79,02 % que registraban apenas un mes antes.
La situación es tan crítica que, de los 26 embalses que tiene Colombia, solo uno tendría la capacidad hidráulica para mantener la generación de energía durante más de un año en caso de que se materialice una sequía extrema.
Las proyecciones de XM, la entidad que administra el sistema eléctrico, son escalofriantes: en un escenario severo de El Niño, las reservas hídricas del país podrían desplomarse hasta un crítico 15,7 % durante el segundo trimestre de 2027.
Ante este panorama, el Ministerio de Minas y Energía ya advirtió sobre el riesgo inminente de desabastecimiento eléctrico entre finales de este año y el próximo.
Empresas Públicas de Medellín (EPM) ha sido aún más directa, alertando que existe una «alta probabilidad» de que el país enfrente un racionamiento de energía en 2027.
2. La Canasta Familiar al Rojo Vivo: El agro no da tregua
Si apagar la luz es grave, no poder comprar la comida es una crisis social. La falta de lluvias está quemando los cultivos de ciclo corto y corto-mediano, justo los que alimentan a las ciudades.
Como lo habíamos anticipado en nuestra redacción, los productos más golpeados en las plazas de mercado son el arroz, la papa, el plátano y la yuca. La producción nacional de arroz mecanizado ya cayó un 12,3 % en el primer semestre de este año, obligando al país a disparar sus importaciones en un 239,5 % para evitar el desabastecimiento. El problema es que estamos comprando ese arroz y el maíz amarillo (para el pollo y los huevos) a Estados Unidos, pagándolo en dólares.
Si a la sequía agrícola le sumamos que el Gobierno tendrá que encender las costosas y contaminantes termoeléctricas (que funcionan con gas y carbón) para compensar la falta de agua en los embalses, el costo de producción industrial y de transporte se disparará. Ese sobrecosto llegará directo al supermercado.
3. El Efecto Dominó: Inflación y Salario Mínimo
Este escenario climático obliga al Banco de la República a mantener las tasas de interés altas para intentar anclar la inflación, lo que encarece los créditos para vivienda y vehículos. Además, este «choque de oferta» de alimentos y energía será el factor determinante en las negociaciones del Salario Mínimo para 2027. Los sindicatos ya preparan sus argumentos: si la comida y la luz suben por culpa del clima, el salario debe subir por encima de la inflación para no perder poder adquisitivo, lo que a su vez podría generar una espiral inflacionaria.

Preguntas frecuentes
¿Colombia podría enfrentar un racionamiento eléctrico en 2027?
Según la nota, existe una alta probabilidad de racionamiento eléctrico en 2027 si se materializa un escenario severo de El Niño. Las proyecciones citadas indican que las reservas hídricas podrían caer hasta el 15,7 % durante el segundo trimestre de ese año.
¿Por qué la sequía podría aumentar los precios de los alimentos en Colombia?
La falta de lluvias puede reducir la producción de arroz, papa, plátano y yuca, además de aumentar la necesidad de importar alimentos como arroz y maíz amarillo. El encarecimiento de la generación termoeléctrica, el transporte y la producción industrial también podría trasladarse a los precios del supermercado.
¿Cuál es el nivel actual de los embalses de energía en Colombia?
Para el 11 de octubre de 2026, los embalses registraban el 75,13 % de su capacidad, frente al 79,02 % de un mes antes. La nota ubica este nivel en la categoría de alerta temprana, entre el 70 % y el 79 %.




