La emergencia por los incendios en Tolima ya está dejando una profunda factura económica y ambiental. El Gobierno Nacional reportó más de 50.000 hectáreas afectadas, 2.660 productores damnificados y pérdidas que superarían los $134.000 millones. Ante la magnitud de la crisis, el presidente Abelardo De La Espriella anunció alivios financieros para los campesinos y aseguró que el Estado permanecerá en el departamento incluso después de controlar las llamas.

Según el balance presentado por el mandatario durante su alocución del domingo, de las más de 50.000 hectáreas impactadas, aproximadamente 28.000 corresponden a áreas agropecuarias. La emergencia alcanza 23 municipios y 507 veredas y mantiene alrededor de 163.000 animales en riesgo.

Las cifras oficiales, sin embargo, corresponden a mediciones con metodologías y fechas de corte diferentes. Cinco días antes, Cortolima había identificado mediante análisis satelital 31.046 hectáreas de cobertura vegetal afectadas. Los mayores daños estaban concentrados en Ortega, con 6.887 hectáreas; Armero-Guayabal, 5.097; San Luis, 4.371; Guamo, 4.041, y Coyaima, con 2.411.

La emergencia lleva varias semanas golpeando al departamento. El 13 de agosto Tolima declaró la calamidad pública, cuando se contabilizaban 38 incendios activos en 16 municipios. Para el 22 de agosto, el Ministerio del Interior reportaba 14 grandes conflagraciones y un operativo integrado por más de 182 bomberos y 306 miembros de organismos de socorro y equipos especializados, además de apoyo aéreo de la Fuerza Pública.

Tres meses de alivio para los campesinos

Ante el golpe sobre el sector productivo, De La Espriella anunció que las obligaciones agropecuarias respaldadas a través de Finagro tendrán un congelamiento de tres meses en su amortización para los productores afectados. El Gobierno también pondrá en marcha un programa de compra de cartera dirigido a pequeños y medianos productores.

La intención es darles margen financiero mientras recuperan cultivos, animales y capacidad productiva. El anuncio, sin embargo, todavía deberá aterrizarse en las condiciones concretas para acceder a los beneficios, por lo que no significa una condonación general de las deudas de los campesinos.

El Gobierno también anunció un refuerzo de la vigilancia sanitaria debido a la exposición prolongada al humo. La atención estará concentrada especialmente en enfermedades respiratorias y en población vulnerable, como niños y adultos mayores.

Gobierno insiste en que algunos incendios habrían sido provocados

De La Espriella volvió a plantear una hipótesis que el Ejecutivo viene mencionando desde días atrás: que una parte de los incendios podría tener origen criminal.

“Tenemos indicios, información y estudios que dan cuenta que gran parte de esos incendios han sido provocados deliberadamente por manos criminales”, afirmó el presidente.

El mandatario aseguró que la intervención nacional continuará después de superar la fase crítica. “No vamos a abandonar al Tolima cuando se apague la última llama. Vamos a permanecer hasta recuperar su campo y su capacidad productiva”, señaló.