Cali comienza a dimensionar la magnitud de la reconstrucción que deberá enfrentar tras el terremoto del pasado 10 de agosto. El alcalde Alejandro Eder confirmó que más de 200 edificaciones tendrían que ser demolidas por los daños sufridos durante el sismo, mientras cerca de 700 inmuebles continúan bajo evaluación.
Nueve días después del terremoto que golpeó con fuerza el occidente del país, Cali se prepara para una nueva y compleja etapa de la emergencia: la demolición de cientos de estructuras que ya no ofrecerían condiciones de seguridad para sus habitantes.
El alcalde Alejandro Eder, informó este miércoles que los equipos técnicos evalúan alrededor de 700 inmuebles que se encuentran en riesgo y estiman cuánto tiene que ser demolido.
“Por lo menos el 30 % tendrán que ser derribadas”, explicó Eder, quien calculó que la cifra podría ubicarse entre 200 y 250 edificaciones.
El panorama se suma a las estructuras que ya fueron destruidas directamente por el movimiento telúrico. Según el mandatario, 107 edificaciones sufrieron colapso total o parcial durante el terremoto.
La magnitud del problema no se limita a las construcciones.
El Puesto de Mando Unificado reporta más de 10.000 familias censadas y registradas como afectadas en Cali, mientras las autoridades continúan verificando las condiciones de viviendas y edificios en diferentes sectores de la ciudad.
Barrios y sectores como La Flora, Chiminangos y buena parte de la Comuna 19 aparecen entre los más golpeados. El alcalde Eder, reconoció que uno de los momentos más difíciles llegará cuando comiencen a hacerse visibles las demoliciones simultáneas en distintos puntos de la capital vallecaucana.
La dimensión de los daños ya había comenzado a evidenciarse en balances anteriores. Un reporte publicado durante el fin de semana daba cuenta de 1.408 edificaciones con daños estructurales, además de decenas de estructuras con colapso total o parcial.





