La pólvora vuelve a estar en el centro de las advertencias de las autoridades en Medellín, justo cuando comienza la temporada de celebraciones de fin de año. En la Navidad pasada, 82 personas resultaron lesionadas por estos artefactos, entre ellas 29 menores de edad. Lo más preocupante es que casi la mitad de las víctimas ni siquiera los estaba manipulando. Ante este panorama, la Alcaldía puso en marcha la campaña ‘Medellín sin Pólvora’.

La temporada navideña está cada vez más cerca y, con ella, regresan las preocupaciones por las lesiones que deja el uso de pólvora en Medellín. Aunque para muchas personas estos elementos hacen parte de las celebraciones, las cifras muestran que sus consecuencias van mucho más allá de una quemadura.

Durante diciembre de 2025 y comienzos de enero de 2026, la ciudad registró 82 personas lesionadas por pólvora. De ese total, 29 eran menores de edad y el 43,9 % de las víctimas estaba en calidad de observador, es decir, no había encendido ni manipulado estos artefactos.

Precisamente, para evitar que estas cifras se repitan, la Alcaldía de Medellín presentó la campaña ‘Medellín sin Pólvora’, una estrategia que busca generar conciencia sobre los riesgos de esta práctica y promover otras formas de celebrar la Navidad y el Año Nuevo.

Las lesiones por pólvora pueden dejar consecuencias para toda la vida

Las autoridades advierten que los daños ocasionados por estos elementos no siempre terminan cuando la persona recibe atención médica. Entre las lesiones reportadas durante la temporada anterior hubo quemaduras, afectaciones en los ojos, amputaciones de dedos y daños auditivos.

La secretaria de Salud de Medellín, Natalia López Delgado, recordó que este tipo de accidentes puede cambiar los proyectos de vida de las víctimas, pues algunas lesiones requieren tratamientos prolongados y dejan secuelas permanentes.

Por eso, el llamado de la Administración Distrital es a no comprar, manipular ni quemar pólvora, pero también a mantenerse alejados de quienes lo hacen, teniendo en cuenta que estar cerca tampoco garantiza estar fuera de peligro.

Más de 270 gestores acompañarán las celebraciones navideñas

La campaña tendrá presencia en las calles con el apoyo de más de 270 gestores y promotores de la Secretaría de Seguridad y Convivencia, quienes estarán encargados de realizar controles, actividades pedagógicas y acciones para prevenir el uso de pólvora.

También acompañarán los eventos navideños que reúnan grandes cantidades de personas.

A esta estrategia se suma la programación cultural de la ciudad. La Secretaría de Cultura Ciudadana anunció que el Festival de Navidad comenzará a finales de noviembre y tendrá actividades gratuitas para que las familias disfruten de las festividades sin necesidad de recurrir a estos artefactos.

Además, los sondeos digitales de la Alcaldía muestran que nueve de cada diez personas consultadas prefieren celebrar sin pólvora, una tendencia que respalda la promoción de encuentros familiares y actividades comunitarias.

Perros, gatos y aves también sufren por la pólvora

Los animales son otros de los afectados durante las celebraciones de diciembre. Los fuertes estallidos pueden provocarles episodios de miedo, ansiedad y estrés, que en muchos casos terminan en huidas, pérdidas, atropellamientos y lesiones.

El impacto también alcanza a la fauna silvestre. Las aves pueden desorientarse por los sonidos y destellos, chocar contra estructuras, abandonar sus nidos y alterar sus ciclos de alimentación y reproducción.

A estos efectos se suma la contaminación que producen los artefactos y el riesgo de incendios que pueden afectar los espacios naturales donde habitan diferentes especies.

Ojo con los globos de mecha: también pueden provocar incendios

La advertencia de las autoridades no se limita a la pólvora. El DAGRD pidió evitar el lanzamiento de globos de mecha incandescente, debido al riesgo que representan para las viviendas y las zonas de cobertura vegetal.

Estos elementos pueden desplazarse sin control y caer sobre techos, árboles o zonas verdes, lo que podría desencadenar incendios y emergencias de grandes proporciones.

Con estas acciones, Medellín busca que la Navidad y el Año Nuevo sean espacios para compartir y disfrutar en familia, sin que una celebración termine en una emergencia, una lesión o la pérdida de una vida.