Andrés Julián Rendón cuestionó la gestión de Juan Carlos Sánchez y pidió que los organismos de control investiguen la institución. El gerente respondió que las declaraciones son “temerarias” e “irresponsables” y anunció que acudirá a la Fiscalía por presunta injuria.
Un nuevo enfrentamiento sacude al sector salud de Antioquia. Esta vez, los protagonistas son el gobernador Andrés Julián Rendón y el gerente del Hospital San Vicente de Paúl de Caldas, Juan Carlos Sánchez, luego de que el mandatario departamental cuestionara públicamente su gestión y asegurara que no le confiaría recursos públicos mientras permanezca al frente de la institución.
La controversia se produjo en medio de los cuestionamientos que enfrenta el hospital por presuntas irregularidades administrativas y financieras identificadas por la Contraloría General de Antioquia. El informe de auditoría, publicado el pasado 10 de julio, advirtió sobre 31 hallazgos que deberán ser revisados por las autoridades competentes.
Durante sus declaraciones, Rendón reconoció que se equivocó al designar a Sánchez como gerente al comienzo de su administración. El gobernador aseguró que se tomó varios meses para elegir a los responsables de los siete hospitales bajo la tutela de la Gobernación y que buscó personas con experiencia y trayectoria en el sector salud.
Sin embargo, afirmó que su percepción sobre el gerente del Hospital de Caldas cambió con el tiempo.
“Resultó ser un fracaso total. Es una persona que se vendía con unos pergaminos, con una rectitud de actuación y de buenos propósitos, pero ha demostrado en el curso de su trabajo todo lo contrario”, manifestó el mandatario.
El gobernador también pidió que los organismos de control y la Superintendencia Nacional de Salud revisen la situación de la institución y adopten las medidas que correspondan.
“Mientras esta persona, sobre quien tengo serias dudas de su comportamiento ético, esté al frente de ese hospital, no se le puede entregar un solo peso, porque plata que se le entregue, plata que desaparece”, expresó Rendón.
Las presuntas irregularidades bajo la lupa
El enfrentamiento ocurre después de que la Contraloría General de Antioquia alertara sobre posibles anomalías en el manejo administrativo y financiero del hospital.
Entre los hallazgos reportados se encuentra un presunto detrimento patrimonial de $207 millones, además de fallas en la documentación de contratos, deficiencias en la gestión presupuestal y observaciones sobre el uso de la contratación directa.
Según el informe, la institución habría recurrido a esta modalidad para celebrar contratos que superaban los montos establecidos en su propio manual de contratación para adelantar convocatorias públicas. También se señalaron posibles incumplimientos en los procedimientos de autorización de algunos contratos por parte de la junta directiva.
La auditoría igualmente advirtió sobre presuntas inconsistencias en la adquisición de equipos biomédicos. Entre ellas, la compra de un equipo que, según las observaciones del organismo de control, habría sido donado previamente, así como la adquisición de otros equipos que no estaban instalados o no contaban con personal idóneo para su operación al momento de la revisión.
Estos hallazgos motivaron cuestionamientos políticos y llamados a revisar la administración del centro asistencial. No obstante, las observaciones de una auditoría no equivalen por sí solas a una declaración definitiva de responsabilidad.
Gerente del Hospital de Caldas respondió y anunció acciones legales
Tras las declaraciones del gobernador, Juan Carlos Sánchez salió en defensa de su gestión y cuestionó la forma en que Rendón se refirió a él.
El gerente manifestó que respeta la autoridad del mandatario y su facultad para exigir explicaciones sobre el funcionamiento de una entidad pública, pero advirtió que las críticas deben respetar sus derechos fundamentales.
“Considero igualmente importante recordar que todo servidor público tiene derecho al respeto de su honra, su buen nombre, el debido proceso y al conocimiento del material probatorio en su contra ante las graves acusaciones realizadas por usted”, respondió Sánchez.
El directivo también aseguró que, hasta el momento al que se refirió en su pronunciamiento, no tenía sanciones impuestas por los organismos de control y recordó que le asiste la presunción de inocencia.
Sánchez sostuvo que está dispuesto a entregar las explicaciones necesarias y responder por las responsabilidades que lleguen a establecerse legalmente.
Sin embargo, anunció que acudirá a la Fiscalía General de la Nación para denunciar al gobernador por presunta injuria.
La respuesta abre un nuevo frente en la controversia, que ya no se limita a los cuestionamientos sobre la administración del hospital, sino que también enfrenta a dos funcionarios por las declaraciones públicas que intercambiaron.
Por ahora, las presuntas irregularidades señaladas por la Contraloría deberán seguir su curso ante las autoridades competentes, mientras se conoce si avanzan las acciones legales anunciadas por el gerente.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la situación financiera y administrativa de los hospitales de Antioquia, en medio de las dificultades que atraviesa la red pública de salud por las deudas acumuladas de las EPS y las presiones económicas que afectan la prestación de los servicios.




